Venceréis, pero no convenceréis (Catalunya a España, 21 de Octubre de 2017)

<<Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tomar entre las naciones de la tierra el puesto separado e igual a que las leyes de la naturaleza y el Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación. Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. […] En cada etapa de estas opresiones, hemos pedido justicia en los términos más humildes: a nuestras repetidas peticiones se ha contestado solamente con repetidos agravios. Un príncipe, cuyo carácter está así señalado con cada uno de los actos que pueden definir a un tirano, no es digno de ser el gobernante de un pueblo libre.>> Continúa leyendo Venceréis, pero no convenceréis (Catalunya a España, 21 de Octubre de 2017)

Moralidad y rigidez constitucional

Ante el panorama actual al que se enfrenta España con un proceso inconstitucional iniciado por el gobierno de cierta comunidad autónoma de cuyo nombre no me quiero acordar ha surgido una tendencia emergente en no pocos foros de discusión. La violación de la constitución vigente se trata sin duda alguna de un acto ilegal, no obstante, la infracción de la ley una vez más se asocia a la moral difuminando las fronteras entre estos dos sistemas normativos. Con esta cuestión quiero tratar el argumento esgrimido por parte de ciertas posiciones políticas hacia determinadas propuestas o ideas acerca de su inconstitucionalidad, no en términos jurídicos aludiendo a la dificultad de su realización dentro del marco establecido por nuestro ordenamiento jurídico, si no a su rechazo directo y frontal por no encajar con el texto constitucional presente, como si éste fuera inmutable. Además de olvidar la posibilidad de reformar la Constitución Española, de la que luego hablaremos sin olvidar su complejidad, sus argumentos parecen reflejar una dotación de valor moral a las premisas constitucionales hasta el punto de que se considera ilegítima cualquier postura incompatible con éstas. Sin menospreciar la primacía de la Constitución de 1978 como norma suprema de nuestro ordenamiento, dudo que resulte conveniente que ésta sea tratada como un libro sagrado que no se puede contradecir dado que España se reconoce como una democracia abierta, que a diferencia del concepto de democracia militante, reconoce y protege el derecho a mantener posturas contrarias al sistema y, como no podría ser de otra forma, que contraríen el texto constitucional.

De este modo, cabría plantearse por qué algunos parece que conciban nuestra constitución como un ente intocable y, apurando, hasta divino. Bajo mi criterio esto radica definitivamente en el mayor pecado de nuestros constituyentes, el dificultoso proceso de reforma establecido. Una constitución tan difícil de reformar y que, por ello, apenas ha sido reformada, tiende a ser vista como inmutable e irreformable cuando ni mucho menos éstas deberían ser características apropiadas de una norma constitucional pues las reformas del texto constitucional, llevadas a cabo adecuadamente y respondiendo eficazmente a los cambios sociales, son un síntoma de salud democrática siendo buenos ejemplos de ello Alemania o Bélgica. En adición, siendo ya complejo el procedimiento de reforma por la vía del artículo 167 CE, el artículo 168 CE lo es aun más (mayoría reforzada de 2/3 en las dos cámaras legislativas, disolución de las Cortes y referéndum de ratificación obligatorio) y blinda demasiadas partes de la Constitución que no deberían ser en un sentido práctico irreformables siendo buen ejemplo de ello el Título II: De la Corona.

Para concluir me gustaría aclarar que no se trata de un reproche a los padres de la constitución pues, sin duda, a mi juicio, este es un error que no debe nublar todo el buen trabajo hecho durante la Transición para alcanzar un consenso constitucional que es ejemplo de un buen proceso constituyente en no pocas aulas de facultades de derecho en todo el mundo. Sin embargo, sí que se puede aludir a la responsabilidad de los parlamentarios que hemos tenido a lo largo de estos casi 40 años de democracia por no haber promovido el diálogo y el consenso necesarios para acometer las reformas necesarias de la Constitución Española más allá de las dos reformas hechas hasta la actualidad habiendo conllevado la segunda, sin duda alguna, una fuerte polémica. En especial, es necesario que ciertas fuerzas políticas abandonen una posición de enroque político a la hora de abordar reformas constitucionales necesarias como, por ejemplo, la configuración territorial del Estado. Hoy más que nunca sufrimos las consecuencias de tener una constitución difícil de reformar y unos políticos con poca iniciativa y ánimo de consenso de cara a realizar esta tarea tan necesaria.

Una unión para Europa: un lento paso, pero seguro

Seguramente haya muchas maneras de estructurar un continente. Una de ellas es priorizar la economía sobre la polìtica. Aunque, claro, debería pensarse, con cabeza y corazón, que política lo es todo. Política es el derecho y el deber de una conciencia crítica. Derechos civiles, sociales y económicos. Derecho al sufragio activo y pasivo. Derecho a la libertad de expresión e impresión. Derecho a participar de los procesos de toma de decisiones. Y eso se ha ido produciendo progresivamente a lo largo de la construcción de una Europa mejor y más justa. Aunque, claro, todos queremos más. Mucho más. El problema estriba en que aquellos que con más vehemencia piden más participación son de aquellos cuyos modelos ideales, sea por la extrema derecha o por la extrema izquierda, han restringido los cauces de participación y defendido los privilegiados de la Nomenklatura. Europa se construye paso a paso. Y avanzar es un imperativo moral. Sin olvidar el camino recorrido … Continúa leyendo Una unión para Europa: un lento paso, pero seguro

Alternativa Española para el 1 de Octubre

A veces parece que la situación se deja correr, se cronifica, se pudre, y se vuelve irresoluble. Y no sólo con este sino con otros muchos temas. Y mucho más con un Presidente del Gobierno de España, que es el killer sensato, el hombre tranquilo, el que no se mueve y espera que el tiempo y los nervios sean los que destrocen a los demás. Como bien dijo José María García en su momento en una entrevista con Pedro Ruiz en la 2 de televisión española, lo bueno de Rajoy es que no ensucia. Pero, lo malo, es que tampoco limpia. Y así estamos en un empate, en un momento de suma cero, en el que lo que uno gana, lo ha de perder el otro, y viceversa. En un empate infinito que en algún momento se ha de romper, porque la situación no es sostenible así por más tiempo. Y ante la inactividad, se ha movido la parte catalana. Y ante la actividad catalana, la moncloa se puede mover. Y, vive Dios, hay una cosa muy simple y muy didáctica que pueden hacer, que pueden llevar a cabo. Y, precísamente, el 1 de octubre próximo, de 2017. Continúa leyendo Alternativa Española para el 1 de Octubre

¿Son comparables el 16 de Julio de la oposición de Venezuela y el 1 de Octubre del Govern de Catalunya?

¿Que tienen en común los referéndums ilegales e inconstitucionales de 16 de julio de la oposición de Venezuela y el del Govern de Catalunya de 1 de octubre de este año 2017? Ya llegaremos a eso. Antes de eso es interesante hablar de que el verdadero debate debiera ser el de la propia participación, pues ambas constituciones, en articulados primordiales y relevantes, hablan de ser un estado social y de derecho, con la participación de la sociedad. Y el asunto está en el que la democracia participativa, que debiera ser el mejor complemento de la representativa, muchas veces, como la otra, se usa de manera interesada y no porque se crea en ella. Y es que, hay un problema supremo en ello. Para poder ser útil, la ciudadanía ha de ser plenamente consciente del poder del voto. Es por ello que el mejor ejemplo es … Suiza. Aunque, en puridad, consultas y referéndums, es habitual en Canadá, Estados Unidos, Italia, Irlanda … y muchos más países del ámbito occidental. Australia votó monarquía o república y Nueva Zelanda si querían cambiar de bandera. En ambos casos se pone en cuestión el instrumento, y no el contenido. ¿Porqué? También llegaremos a eso. De mientras, la receta, el principio activo, será el mismo. Pero como todo, cada caso es un mundo, y la solución, deberá ser particularizada. Continúa leyendo ¿Son comparables el 16 de Julio de la oposición de Venezuela y el 1 de Octubre del Govern de Catalunya?

El bipartidismo de vuelta

Increíble pero cierto: la moción de censura ya se ha olvidado. Ni siquiera se prevé que influya en los próximos sondeos de opinión. Bien mirado ¿por qué tendría que hacerlo? En una sociedad cuya clase política al completo gana  o pierde votos según impresiones y no hechos o razones, nada hay más peligroso que desgastar por abuso lo extraordinario en cotidianidad.

Cada vez tengo más claro que bipartidismo resurgirá sin problemas. Y lo peor es que no sé cómo debería sentirme al respecto. Desde luego o ganaremos nada, pero tampoco siento que se pierda demasiado.

¿Para qué engañarnos? Nadie cree en el multipartidismo. Detrás de expresiones como el “sorpaso” o “recuperar la confianza” subyace un deseo de hegemonía sobre al menos la mitad del espectro político, de acabar el exceso de pluralidad. El eje derecha-izquierda se ha roto sólo a efectos de pelear por el voto de centro, ese que podía votar tanto a PP como a PSOE. Antes de volver a pelear por ese voto, en los próximos años la lucha política será de izquierdas por un lado y de derechas por otro.

¿Que por qué creo que este escenario favorece a los viejos partidos? La derecha siempre pragmática duda mucho en disgregarse. Sus votantes no suelen votar por ilusión, Eligen el menor de los males siendo conscientes a menudo de que se trata de un mal. Siendo más o menos conscientes de cómo funciona la ley electoral, muy claro van a tener que tener las posibilidades de éxito o al menos de ascenso de Cs para disgregar su voto.

En contra de Podemos juega el estándar idealista que se impuso y que es incapaz de cumplir. El propio Pablo Iglesias dijo a Jordi Évole que “en cuanto nos parezcamos mínimamente a la casta, estamos muertos” [sic]. Muy difícil evitar parecidos con la casta, sobre todo en lo salarial, si moras en las instituciones. (Y si mal no recuerdo en esa entrevista medio prometió retirarse si no ganaba a la primera. El tiempo todo lo cambia).

La victoria de Pedro Sánchez le convierte en un líder verdaderamente revolucionario frente a las baronías y el aparato. En contraste Pablo Iglesias, tras Vistaalegre II, consolida su imagen pública de dirigente absoluto y triturador de la oposición interna. Esta mala imagen le quema y la larga minará su capacidad de tener a su partido en un puño. Porque tal como ahora están las cosas a Pedro Sánchez le basta con resistir el temido sorpaso para ir recuperado fuelle electoral, mientras que a su rival morado todo lo que no sea crecer, le acabará convirtiendo en una fuerza minoritaria. No tanto porque en un primer momento sus votantes vuelvan al PSOE, como porque algunos de los más idealistas les dejarán de votar para abstenerse o para irse a otro partido. Eso le costará bastantes escaños y aún le costará más que sus votantes que priorizan desalojar a la derecha del poder, ante la inutilidad electoral de la formación, recuperen la papeleta socialdemócrata.

Este es mi pronóstico, pero como ya os dije no me preocupa tanto ser un buen vidente o verme convertido en unos meses en un visionario un poco ciego, como que con la creencia de esta vuelta del bipartidismo no sé muy bien cómo sentirme más allá de una apática indiferencia que no merece ni llamarse vacío.

¿Tienen derecho las instituciones catalanas a convocar un referéndum?

¿Tienen derecho las instituciones catalanas a convocar un referéndum?
Cara a Cara (el foco, episodio 20, 14/06/17)
Mi humilde réplica (Juan Carlos Pérez Álvarez)

Es interesante hacer ver que hay conceptos que por más manidos que se estén y manoseados por la opinión publicada, no dejan de ser falsos. Uno de ellos, estado de derecho. Que ocurre, que en la Sudáfrica del Apartheid no había leyes? Y en la URSS de Stalin? Y en la Alemania de Hitler? No, el totalitarismo no tiene tanto que ver con la ausencia de leyes como de su adaptación a unas circunstancias dadas. Como dijo el mismo Hitler, el derecho al que aspiraba no era el que defendiera al individuo frente al Estado, sino que defendiera la supervivencia del Estado. Y para ello, no hace falta modificar las leyes, con un sistema judicial sumiso y que interprete, desde el guardian de la constitución hacia abajo una visión pétrea y de parte, es más que suficiente. Que no hay sitios en el mundo donde sea legal? Por supuesto. Es más que obvio, por una doble vertiente. Por un lado, ningún estado del mundo que lo alcance a ser, incluídos aquellos que se autodeterminaron (empezando por Alemania en 1990), quieren establecer una vía por la que el Estado como tal se suicide y se disgregue, más allá de circunstancias toleradas que no afectaban, en principio, a las metrópolis. Aunque, el agua, acabó por salpicar a todos. Y por otro, cada casa, tiene sus peculiaridades y seguir un manual de acceso a la estatalidad sería absurdo, porque no es lo mismo Noruega y Suecia en 1903, que Filipinas en 1946, que Biafra en 1961, que Ucrania en 1919 y tantos otros. Ah, por cierto, en su tiempo el PSOE se opuso a que Austria y Polonia fueran estados independientes, pero Juan Fernando López Aguilar ha sido eurodiputado junto a delegaciones nacionales de esos países. Al final, es adaptarse a las nuevas realidades. Continúa leyendo ¿Tienen derecho las instituciones catalanas a convocar un referéndum?

Canarias sin Marea

A los alegres plurinacionales amigos de la paz, la justicia y la democracia del clan de somosaguas, posteriormente denominado “Podemos” les ha funcionado como a la mayor parte de los movimientos autodenominados de izquierdas en otras partes del mundo. Aquello de juntar diferentes agrupaciones, asociaciones y partidos en pos de aquello que en tiempos se decía el bloque histórico. Ellos eran el pueblo, la vanguardia de la revolución, los listos y preparados, la punta de lanza. Claro que, ahora, se necesitan votos, y se necesita juntar lo máximo posible, aunque tengan diferencias insoportables. Claro que el asunto está en que, en casos como el actual, a buena parte del pueblo, al menos durante un tiempo, los líos internos, no importan, la gente emite su voto. Durante un tiempo al menos. Y, dicho se de paso, conviene contar las historias con memoria íntegra, porque sino, no es tal cosa. A las confluencias y mareas, hay que evidenciar la negativa a País Vasco. Y, también, a Canarias. ¿Si se puede? No, no se puede. Pablo dixit.
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Rioja, destino Comunidad Foral

Seguramente lo primero que habrían de comprender las riojanas y los riojanos sería la naturaleza del fuero. Que es el fuero, y cuales se les podría aplicar a los riojanos? Bueno, pues todos y ninguno. Porque el fuero, lo foral, no es tanto el contenido de la ley como el procedimiento en base al que se toma esa ley como propia, es la capacidad de tomar el destino político-jurídico-institucional en las propias manos. Es construir una sociedad, una comunidad, desde abajo, hacia arriba. Es respetar la cultura política de los nativos, sin despreciar la incorporación de los no nativos, pero siempre desde la voluntad del ser para decidir. Aún así, para llegar a ser la Rioja una comunidad foral, el camino es largo y en varios planos … Continúa leyendo Rioja, destino Comunidad Foral

España a Eurovisión ¿Y si fuera un caso de autosabotaje?

Seguramente pueda parecer un poco conspiranoico el título y la propuesta para el debate y la reflexión, pero inidicios, como las meigas, haberlos, háilos. Y es que, aunque Eurovisión sea una plataforma ideal, un concurso visto por millones de personas en Europa y fuera de ella, y que puede pronto tener un hermano gemelo en Asia-Pacífico, a los españoles, ya, no les convence. Y además, están los asuntos económicos y políticos que vienen ligados tanto al riesgo de una victoria como de una derrota. Como es bien sabido, los eventos de masas son ocasiones ideales para cualquier tipo de “exposición” pública de planteamientos políticos. Y ese podría ser el caso. Así pues, España … prefiere dejarse llevar. Total, para lo que sirve … Continúa leyendo España a Eurovisión ¿Y si fuera un caso de autosabotaje?