¿Son comparables el 16 de Julio de la oposición de Venezuela y el 1 de Octubre del Govern de Catalunya?

¿Que tienen en común los referéndums ilegales e inconstitucionales de 16 de julio de la oposición de Venezuela y el del Govern de Catalunya de 1 de octubre de este año 2017? Ya llegaremos a eso. Antes de eso es interesante hablar de que el verdadero debate debiera ser el de la propia participación, pues ambas constituciones, en articulados primordiales y relevantes, hablan de ser un estado social y de derecho, con la participación de la sociedad. Y el asunto está en el que la democracia participativa, que debiera ser el mejor complemento de la representativa, muchas veces, como la otra, se usa de manera interesada y no porque se crea en ella. Y es que, hay un problema supremo en ello. Para poder ser útil, la ciudadanía ha de ser plenamente consciente del poder del voto. Es por ello que el mejor ejemplo es … Suiza. Aunque, en puridad, consultas y referéndums, es habitual en Canadá, Estados Unidos, Italia, Irlanda … y muchos más países del ámbito occidental. Australia votó monarquía o república y Nueva Zelanda si querían cambiar de bandera. En ambos casos se pone en cuestión el instrumento, y no el contenido. ¿Porqué? También llegaremos a eso. De mientras, la receta, el principio activo, será el mismo. Pero como todo, cada caso es un mundo, y la solución, deberá ser particularizada.

De alante a atrás. Venezuela. 30 de julio, elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente. Porqué? Renovar una constitución porque si, este año, si ni siquiera hace un mes estaba sobre el tapete. Que ha pasado? Bueno, una opción interesante es el asunto de la llamada guerra económica. La crisis. Dado que el Banco de Venezuela no publica los datos de inflación, deuda o déficit. Son secreto de estado. Asímismo, los vencimientos de deuda … no se pueden hacer pagos o refinanciación, dado que eso es competencia de la Asamblea Nacional. Que tiene 2/3 de diputados opositores. Importante esto, dado que se imputaron a 3 diputados opositores, por el estado amazonas (donde el gobernador Liborio ha sido inhabilitado por razones políticas) para así no permitir el acceso de la oposición a los mecanismos que ofrece la mayoría reforzada en el organismo legislativo. Se hizo algo de perder esa mayoría por el chavismo? Si. Se nombraron, en el periodo transitorio (entre que se pierden las elecciones y la instalación de la nueva Asamblea, a semejanza del Congreso de EEUU) jueces del tribunal supremo, de la controladuría de cuentas y del consejo electoral. Y tras casi diez años de no llevar adelante la ley de comunas, se intentó hacer un impulso para intentar un parlamento alternativo, el de las comunas. Algo que no llegó a buen puerto, vaya usted a saber porqué. Y hay más, mucho más.

Seguramente se conozca que en 2004 el régimen se vió obligado a ir a un referéndum revocatorio, del mandato de Hugo Chavez. Se venía de una ristra de confrontaciones, en las que ninguna de las partes era del todo inocente, ni del todo culpable. Dirán, pero, como puedes decir eso? Bueno, paso a paso. Si en 1998 gana las elecciones Hugo Chávez es porque no se captó el mensaje. Si Rafael Caldera ganó en 1994 fue porque se había independizado de copei y se presentó como independiente. Y es que en 1993-1994 hubo hasta 3 presidentes. Carlos Andrés Pérez y dos interinos. Acusado de corrupción. No ya por los dos golpes de estado (si, dos, uno en febrero, de tierra, pero hubo otro de aviación, en octubre) de 1992. Y antes de eso está el caracazo de febrero de 1989. Era un cúmulo de circunstancias, seguramente ligadas a la captura de estado, que se fueron sumando en el imaginario colectivo. Además de un uso magistral de la postverdad y la política de los vengadores entre 1994-1998 del candidato Chavez, que fue excarcelado por Caldera. A pesar de ser golpista, como en febrero de 1992 fue el único líder del país que asumió sus errores y su responsabilidad ante el pueblo y ante la historia, fue premiado por ello, ante momentos de oscuridad. Tras las elecciones ganadas, montó una constitución (la actual), primara votada por el pueblo (la de 1961 no lo fue, bajo el acuerdo-corralito del pacto de punto fijo), y se dedicó a gobernar. Y así chocó desde muy pronto con los empresarios. Y en abril de 2002 vino el golpe de estado. Luego vino el paro patronal de 2002-2003. Natural que se quisiera solidificar su liderazgo. Y se produjo, la gente votó. A pesar de la llamada lista Tascón. Hasta el centro Carter le dió validez. Y Hugo siguió mandando. Y reconociendo derrotas, cuando estas llegaron. Y se produjeron dos en su periodo, conviene recordarlo. Y todo esto, en el marco de una constitución que se supone promueve todo esto. Más participación. Incluso se inventó el término protagónica …

A pesar de dominar el legislativo, Maduro se prometió desconocer cualquier decisión que se tomara, con la excusa de la toma de posesión de esos 3 diputados denunciados por una serie de jueces del supremo elegidos en ese interregno en el que el chavismo aún dominaba la Asamblea pero sabía que estaba en el límite. Les llegó a cortar la luz y el agua. Y el presupuesto de funcionamiento. El enfrentamiento ha sido total. Hasta llegar al asalto físico el día 6 de julio de 2017, el día de la memoria de la independencia de la patria. Y no se enteró el país. Porqué? Pues porque cuando desde el Palacio de Miraflores (sede de la presidencia) imponen una cadena nacional (emisión obligatoria de la programación que emita en ese momento el canal público, el canal 8, Venezolana de Televisión, VTV, algo así como la emisión del parte de RNE para el resto de radios del país, en España, durante la dictadura). Y estaba las televisoras y cableras en cadena nacional con un desfile con Maduro. Condenó el ataque, sin decir cual. Aunque su vicepresidente había sido el instigador. Así pues, en 2016 la oposición intentó hacer un revocatorio. Que el CNE fue postergando, junto con la justicia chavista, dada la contundente victoria legislativa de diciembre de 2015 de la oposición. Ya le dijo Fidel Castro a Hugo, que si seguía haciendo elecciones de tipo burgués … podría llegar el día en el que en una simple elección todo el castillo se viniera abajo. Y es que, claro, a la gente le das un carro barato, vivienda asequible, estudios universitarios gratuitos, pensiones, comida subvencionada … y puede acabar por pensar en las libertades civiles y en la criminalidad endémica del país, y querer votar otras opciones. Se llama democracia. Y saber convencer. Con argumentos. Así, el revocatorio, se hizo imposible.

Que porqué había que hacer el revocatorio en 2016, antes de 10 de enero de 2017? Sencillo. Antes de esa fecha, en el caso hipotético de una victoria del antichavismo, de la MUD, de sacar a Maduro de Miraflores, se hubiera instalado otro presidente, opositor, lo más seguro. Pero, según la misma constitución que dictaba (si, es así) que el sucesor de Chavez era Maduro (y no Diosdado, que bien se cabreó del, si, verdadero audio que filtró el diputado entonces Ismael García del locutor Mario Silva, presentador de La Hojilla y frustrado goberador de Carabobo) dice que tras esa fecha, aún ganando el revocatorio, el que termina el mandato es el vicepresidente, elegido por maduro. En este caso, es el muchacho de origen sirio Tarek el Aissami. Que sustituyó al vasco negro Aristóbulo Istúriz justo a comienzos de enero de 2017. Se suponía que en diciembre de 2016 iba a haber unas elecciones regionales, a gobernadores y cuerpos legislativos regionales. Fue aplazada, un año. Se sabían los resultados de las encuestas. Como de las del revocatorio. Todas daban un amplio margen de casi 40 puntos a favor de la oposición. Momentos difíciles, en los que el pueblo no aceptaba dotar de legitimidad en urna al régimen. O eso se decía, insisto, en encuestas. Algo que, jamás se llegó a comprobar, hasta la fecha, en una urna. También las elecciones locales han sido aplazadas. Dicen que las presidenciales se harán. 2019. Largo me lo fiáis. Y dicen que las regionales serán en diciembre de 2017. Pero, claro, si la constitución nueva limita las opciones del pluralismo político e institucional, complicado que puedan celebrarse con las debidas garantías. Y es que, la ley, ya se ha quebrado, varias veces, en tiempos recientes, en lo político e institucional. En Venezuela.

Así pues, la salida, es, sin base jurídica alguna, convocar una nueva Asamblea Nacional Constituyente, que anula los poderes constituidos (ojo, el 12 de abril de 2002 un autoproclamado portavoz disolvió los poderes del estado, en nombre de la constitución de 1961, hay que recordarlo, lo mismo que se recuerda que el actual presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, en un spot junto a Leopoldo López o Capriles Radosnky, pedía la dimisión de los diputados y otros cargos, para que finalizara con la salida del propio Hugo de la presidencia, a pocos días del golpe) y tira hacia adelante, ignorando lo sucedido hasta ahora. Y es que, el chavismo, se cree la verdad absoluta, y que tiene la razón, y no sólo eso, sino el deber de velar por la quinta república, y el legado del comandante chavez. Aunque sea a costa de marginar y designar como no-venezolanos a la parte del país que se siente libre de optar, llegado el caso, por el partido o candidato que le salga del frigo. Digo, higo. Chumbo. Y ese es el punto. Hay que impedir que la oposición pueda cambiar las cosas. Pero es que no es la oposición, es el pueblo. Y el pueblo tiene derechos. Individuales y colectivos. Y eso incluye equivocarse. Siempre que sea en buena lid, sin cortapisas ni coacciones y sin limitar el abanico de opciones posibles. En unas elecciones libres, limpias y transparentes. Así lo han reconocido en la televisión pública. O era ir a la guerra civil o ir a la constituyente, y crear un derecho nuevo. Y así, introducir delitos como el de terrorismo o un estado de emergencia similar al que “disfrutan” en Francia. Y han elegido, claro, como son mujeres y hombres de paz, el patapún para adelante, sin solución de continuidad. Una nueva carta magna.

Así las cosas, que ha hecho la oposición? Adelantarse a la jugada. Bueno, quieres hacer una elección el 30 de julio de 2017 sobre la base de la elección de unos diputados a esa Asamblea Nacional Constituyente que anule todos los poderes constituídos, le dé plenos poderes, y pueda resolver asuntos como el de la deuda, ante acreedores internacionales, como Rusia, China o Irán? Pues el 16 de julio preguntaremos al pueblo de Venezuela si esa es la salida que quieren o es algo que se lo ha sacado Maduro de la chistera y no interesa a nadie. A fin de cuentas, la constitución de la república bolivariana de Venezuela reconoce, al menos, cuatro figuras de participación protagónica: consulta (antes de un hecho o acuerdo), referéndum (ratificar un hecho o acuerdo), abrogatorio o derogatorio (resolver la supresión parcial o total del articulado de una determinada ley, instrumento que no ha sido siquiera explorado durante el mandato de la actual Asamblea Nacional, por razones obvias de ausencia de una mayoría clara que instrumentalizar contra la oposición) y el conocido revocatorio. Así pues, se quiere usar, por el cauce exterior, la propia constitución. Y, por supuesto, esa consulta es ilegal, inconstitucional y engorda. Porqué? Porque no la organiza el CNE. Si, ese organismo que fue elegido en periodo de prórroga de la anterior Asamblea Nacional. Como todo lo demás, democracia de puntillas. Y es que, en puridad, el tener un estado de derecho per sé, no denota democracia. Hay leyes en las dictaduras. Como siempre, la clave está en el proceso de construcción de la ley. De las leyes. Forma y fondo han de responder a cánonesl democráticos. Y así está el ejemplo de la fiscal general. La misma que vió delitos al actuar de Leopoldo López, actualmente encarcelado en la cárcel militar de Ramo Verde, es la que se opone a los actuales desmanes contra la Asamblea Nacional y de la propuesta de Asamblea Nacional Constituyente. Y se la propone destituír. Y casi azotarla públicamente hasta que sangre (como a Mariló Montero) en la plaza Altamira. Y se buscan conspiraciones. Y golpes de estado opositores. Merece desarrollo este punto …

Si alguien ha estado en pleno contacto y control de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas es precísamente Hugo Chávez, teniente coronel y el teniente Diosdado Cabello, y amigos. Controlan las fuerzas armadas. Y aún así, han encarcelado desde abril de 2017 a 123 cargos militares de su ejército. Guardia nacional, policias locales … todo, se supone, está de su lado. Así que, dejemos eso. Es curioso como se habla con ligereza de presuntos trabajos de la fiscal a destacados opositores, como si eso hubiera sido secreto. O, peor, como si quien hubiera nombrado a esa mujer fiscal de venezuela hubiera sido el adeco Henry Ramos Allup, o el propio Carlos Andrés Pérez (precioso el vídeo de Hugo Chávez a la recepción del mensaje de su fallecimiento: respeto escrupuloso al hombre, duelo de ideas. Sólo de ideas). Y es que buscan la tinta donde esconder el fondo del asunto. Y el fondo del asunto son las razones últimas que desgranan la solución viable, a poder ser pacífica y democrática, al estancamiento del estado venezolano, en el que, la cáida del precio del crudo ha impactado profundamente, pues, a pesar de los intentos, desde 1973, cuando se acuñó el término de “Venezuela Saudita”, ha seguido siendo un régimen rentista, ligado a los hidrocarburos. Y es una pena. Lo mismo que el sistema parece seguir siendo el mismo, ya sea con la cuarta que con la quinta, simplemente cambiando las élites, antes adecos y copeianos, ahora la boliburguesía ligada a Chávez y Maduro. Unas élites extractivas que lo impregnan todo, como señala la teoría de la captura del estado. Una auténtica pena que, en buena lid, ójala, algún día pudiera cambiar, para enrumbar definitivamente el país hacia un horizonte mejor.

Cuando enfrentamos el referéndum ilegal, ilegítimo y que engorda del 1 de octubre catalán se nos viene a la cabeza el referéndum pactado de 1980… y el de 1995, ambos en Quebéc. Quien votó? Los quebequeses. Los canadienses? A verlo por la televisión. Ahí está el reconocimiento de los quebequeses como una nación, de 2006. No, Quebec no es una nación, porque ahí se va a la territorialidad y al gobierno y eso es pie y medio a la independencia. Pero hay una ley de claridad, tras una sentencia del Tribunal supremo de canadá que dice … si, la secesión no está en la constitución, pero, aún no estando, si hubiera una mayoría clara favorable a tal fin, ambos gobiernos estarían obligados a sentarse a negociar. Y básicamente, es lo que ha dicho la comisión de venecia. Donde está el problema? En que obliga a ambas partes a moverse. No puede pensarse que sólo una parte es la interpelada. Eso sería un error y de los gordos. Cuando David Cameron y Alex Salmond acordaron transferir los poderes de convocar un referéndum a Escocia lo hicieron limando entre ambos gobiernos los detalles de la convocatoria. Quien votó? Escocia. Y las otras tres naciones? Seguirlo por la BBC. Y es que, tras perder, Cameron habló, una vez más, de las cuatro naciones que forman el Reino Unido. Sin dramatismos. Con convicción.

Sin partir del hecho de que Catalunya se puede independizar no se puede hallar un camino hacia la solución paccionada del problema español en Catalunya, mal llamado problema catalán. Ahora pareciera que no se ha aprendido ninguna lección de la situación de Cuba a finales del siglo XIX. Bueno, si, una, que la autonomía (real) sería la antesala de la independencia. Y no, el problema es otro, y es que, en el caso de Cuba, para cuando Madrid apostó por la autonomía en Cuba, ya era tarde, muy tarde, y la mayoría social de Cuba estaba en otras lides. Aunque, pasados pocos años, una porción importante quisiera volver a España. Y es que, en el fondo, España, cara a los cubanos, hizo bien poco por que se sintieran a gusto como parte de una España moderna, tras un siglo de jacobinismo y centralismo, que empezó en la antiespañola y antiforal Constitución de Cádiz de 1812, que comenzó el extrañamiento de ambas orillas de las españas y propició la espita del alejamiento de los territorios americanos al anular de un plumazo sus trazas de autogobierno. Una España que había apostado decisivamente por la independencia de los Estados Unidos pocos años antes … si bien era una maniobra anti (británica) que pro (a favor de). A la historia hay que mirar para no cometer errores, y en Catalunya se están repitiendo muchos de los de entonces. Habrían de hacérselo mirar.

Catalunya, si ha habido un grupo social, que ha pretendido cambiar la faz y la facha de España, para ponerla a su imagen y semejanza, ha sido Catalunya. Desde la Reinaixenxa, pasando por la Lliga, Cambó, el propio Tarradellas y los President Pujol o Maragall, que en su libro de 1873 sobre el federalismo y las nacionalidades se preguntaba si estrujando y achicando el espacio de autogobierno de los catalenes, si amenazándoles con quitar lo poco que tenían, se les iba a hacer así más españoles. Se ha visto que, todo lo contrario. Y es que, el asunto, va de fundamentos, ir a las razones que alimentan el procés. Y son el respeto a las sentencias contrarias al gobierno español del TC, que no se ejecutan. Y son la financiación autonómica de régimen común, denominada por Cifuentes de satánica, al poco de llegar a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Esa es la base de todo, la financiación. No basta con tener autonomía y autogobierno, sino ser capaz de pagárselo. Y con 216 mil millones extras de financiación (préstamos, no dádivas) de los que 66 mil millones largos … de dinero, también, salido de los bolsillos de los catalanes (pues quien recauda es la Agencia Tributaria española, los catalanes solo recaudan 5 de cada 100 euros que salen vía impuestos y demás de sus bolsillos) en lo que es el FLA, se comprende que el que debiera ser premio nobel de economía y anterior conseller de economía Mas Colell dijera a Montoro que le pagara ya, que si hacía falta se arrodillaba, pero que lo hiciera ya. El pago, claro. Y esto es un error propio, dado que en abril de 1980 se les ofreció un Concierto Económico, que rechazaron. Craso error. Y es que no es culpa (en exclusiva) de nacie. Responsabilidades compartidas. Aunque, como todo, la carga de la prueba, vence más de un lado que de otro.

Como es posible que en el estado español sólo, entre 1976 y 2016, se celebraran 4 referéndums a nivel estatal y 7 en las 4 nacionalidades que cita el artículo 2, en esa parte que todo el mundo se debe olvidar cuando se pone hiper español, y en el día de la re elección de Obama el primer martes tras el primer lunes de noviembre de 2012 se produjeron hasta 1200 consultas y referéndums de todo pelaje? Porqué un estado de EEUU puede decidir en su territorio sobre armas, drogas, pena de muerte, matrimonio gay … y una comunidad autónoma española no tiene potestad para definir el horario de cierre de los comercios? Son preguntas que hay que plantearse en un mundo en el que la globalización si algo premia es aquellos marcos de tamaño medio (como Irlanda, Estonia, Austria, Finlandia … Euzkadi o Catalunya) que son mucho más ágiles que marcos mayores para adaptarse a la realidad cambiante de la interacción de mercados, capitales, personas … y que, en general, son mucho más europeístas que algunos estados que son incapaces de gestionar soberanías compartidas,con el marco europeo en el horizonte, una Europa Federal, hoy por hoy, difícil de llevar a cabo. Y no ya con la excusa del Reino Unido. Digo, de Inglaterra. Que, dicen, que se van. Salvo que el #Regrexit tenga éxito, que no hay porque descartarlo, de entrada.

Sin duda alguna la participación debiera ser la punta de lanza, la piedra angular de la globalización en los países desarrollados, democráticos, de corte occidental. Y es que, claro, en una elección a un cargo electo, o a una lista, en una institución legislativa o ejecutiva, lo que la acompaña es un programa electoral variado, en el que es difícil distinguir si uno está a favor de tal o cual punto. Salvo en una encuesta posterior, pero es eso, una encuesta, y siempre hay un márgen de error inevitable. Es por ello que hacer partícipe en decisiones puntuales, críticas, dar la oportunidad de dar la voz a la ciudadanía, es el reto mayor de la democracia. Porque, sino, pasa lo que ahora. Y es que, por un lado, los referéndums son dados para pegar la patada en el culo de nosequien, en vez de servir para lo que se pregunta. Y claro, han mandato el mensaje, pero es que luego hay que cumplir el mandato. Y hacer lo que se ha dicho, aunque no hubiera información veraz y muchas mentiras. Es por ello que sería interesante que las campañas sirvieran para debatir de lo importante. Y es que en las pasadas elecciones generales británicas no se habló (casi) nada del Brexit. Agujeros (comunicativos) de la democracia. Y, por el otro lado, puede venir un iluminado prometiendo el oro y el moro, en plan vengador, contra el órden establecido, y se lleva el gato al agua. Y luego, pasa lo que pasa. Que la democracia pasa a un nivel Alzhéimer, tipo aquél alemán que no sabes donde lo has metido y que ya no lo vuelves a encontrar jamás …

Así pues, ahora, los más optimistas, hablan de que el asunto catalán hay que solucionarlo políticamente. Es un paso muy importante. Y dicen, no hay tiempo hasta el 1 de octubre para gestionar una alternativa. Bueno, el procés lleva 7 años de andadura. La cosa no es de ayer, ni de antesdeayer. Ahí están las Diadas de varios años con casi 2 millones de personas en las calles cada una, y ahí está la consulta del 9 N 2014 con casi 2 millones de personas que se puede decir que han desconectado de España. Por razones perfectamente metabolizables en argumentos racionales. No se puede despachar como si fuera un golpe de estado, y orientar el asunto a la frustración, prefiriendo una úlcera terrorista, con una Terra lliure resucitada, que un cáncer disgregador de la unidad de España (que, habrá que pensar primero, que habrá que estar juntos para algo, con algún fin, no porqué sí). Y, sin asumir que esa independencia es posible (y evitable) no se podrá poner en marcha una respuesta política. Y ahí está el 1 de octubre. Dicho también, que los independentistas, en Catalunya, de momento, no han conseguido absolutamente nada. Como así? Bueno, que cambio legislativo han conseguido? Sigue siendo el ordenamiento jurídico el que era hace 7 años? Si, verdad? Pues eso. Aún les tocaría el salto de fe. Y es que, incluso, el referéndum, tendría cabida en la constitución. Donde, en que artículo, está expresamente prohibido? Otra cosa es que no esté autorizado. Y por eso, debe ser acordado, para mayor seguridad. Ahí las cosas claras.

Ahí el asunto es que los catalanes deben votar. Y tiempo hay, siempre lo hay, para llegar a un acuerdo, satisfactorio para las partes, y en las que todos se dejen pelos en la gatera, y que satisfaga, no ya a la mayoría política o de partidos, sino a una mayoría social que pueda respaldarlos en las urnas cuando se someta a referéndum. Esa es la clave del asunto. Una mayoría que pueda vivir y convivir en un marco jurídico y político dotado por el mismo pueblo, a través de sus representantes. Y ese acuerdo, se plasme en un marco de convivencia para una generación por lo menos. Y es que, Thomas Jefferson, padre de la declaración de independencia, afirmaba que cada generación debía ser capaz de perfilar su propia constitución. Una constitución viva, mutable, adaptable a los tiempos (foral, que diría aquél … Adams, primer vicepresidente y segundo presidente, visitó Bilbao, para conocer las instituciones democráticas de la entonces conocida como República de Bizkaia … y un fresco en el capitolio evoca ese recuerdo foral vasco, presente en el libro que escribió, y en la propia constitución americana). Un reto de envergadura, pero no hay que reuhír, sino afrontar de frente. Con valentía y decisión. Desde la convicción de que los problemas no se pueden dejar pudrir y que no se solicionan sólos, aunque se escondan bajo la alfombra. Eso siempre trae consecuencias en diferido. Sólo es ganar tiempo. O echarle el muerto a un futuro presidente o gobernante. Y eso no se puede hacer, eso es traicionar al mandato con el que se asumió el cargo. No sólo de guardar y hacer guardar la constitución y las leyes. Así de sencillo y así de claro.

Retomando el hilo de Venezuela, pongamos sobre la mesa que la forma de elección de la Asamblea Nacional Constituyente ha sido estudiada para tener una mayoría de saque chavista, madurista, afín al régimen. No va a ser una elección pura, a pelo, sino combinada, al modo de la democracia corporativa del fascismo italiano de los años 20 del siglo XX. Y es que se espera que haya asambleístas gremiales. Como el de los periodistas, para el que se presenta candidato Mario Silva. Y otros. Una votación con vitola de democracia, pero que tiene serias dudas y peros que aplicársele, por lo que, descalificar de entrada la opción de la oposición de plantear una consulta previa al pueblo de venezuela es una audaz maniobra, dos semanas antes, que, puede tener la misma, o parecida, legalidad o ilegalidad en un tiempo en el que todo lo que creíamos sólido, en Venezuela, se ha vuelto terriblemente líquido. Así pues, afrontemos algunas conclusiones. Si eso fuera posible.

Al final de este camino hay que reconocer que conclusiones pocas puede haber, porque son procesos abiertos, como casas sin techumbre, que deben cerrarse sólo si la gente quiere. Es el pueblo el soberano, y el que debe asumir la palabra, el protagonismo y la decisión. Y que aquellos que asumen que el 16 de julio es una oportunidad para desbloquear el camino hacia una solución en Venezuela deben asumir la misma postura el 1 de Octubre en Catalunya, y viceversa. Sin duda, la opción ideal es una solución acordada. Negociada. Pero, claro, si en el frontón hay alguien que no se sienta a la mesa o envía diletantes que se entretienen en hablar y hablar, sin aportar soluciones, sino las de negar al de enfrente, como es el caso de Maduro o de Rajoy, en algún momento, alguien, tendrá que romper la baraja. Hacer, como decía aquel … que, cuando nos supimos todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas. Hay que cambiar las preguntas. Hay que hacerse preguntas, muchas preguntas. Método socrático. Desde el reconocimiento de que se sabe que no se sabe nada. O, por lo menos, no todo. Y que a cada paso que se da, como cuando se camina hacia el horizonte, uno descubre que su campo de ignorancia ha avanzado, pues más ese el campo de conocimiento potencial. Humildad, en una palabra. Y pensar, que el cambio, en el fondo, es inevitable. Usar los principios, que son universales, en soluciones locales, para una sociedad a escala humana. Vivible. Convivible. Desde el respeto y la no exclusión. Ahí, sin duda, sin recomendaciones ni recetas previas, estará la solución. Así lo esperamos, tanto para Venezuela como para Catalunya. En paz y en libertad. Con respeto escrupuloso a todos y cada uno de los derechos individuales y colectivos, pensando en la siguiente generación. Así de grande es el reto. Y la respuesta, ay, ha de corresponder. Esperemos. Confiemos. Y si se requiere, ayudemos.

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