El cuento chino de la independencia

Cada 11 de septiembre se desvirtúa más la razón de ser de la fiesta regional catalana, la Diada. Es de suponer que la Diada tendría que ser la fiesta de todos los catalanes pero nada más lejos de la realidad toda vez que se ha convertido en un instrumento para escenificar las ansias independentistas de una parte de la sociedad catalana. ¿Cómo? A través de grandes manifestaciones en las que se corean proclamas contra España y a favor de la independencia, todo ello aderezado con un mar de banderas independentistas. Y este año como no podía ser menos, los antisistemas de las CUP repartieron fotos del Rey para posteriormente quemarlas. Oiga, todo un ejercicio de tolerancia, democracia y civismo.

Sin embargo, no todo van a ser malas noticias para los que defendemos una Cataluña grande y fuerte dentro de España. De hecho, las manifestaciones secesionistas de la Diada son cada vez más minoritarias porque los catalanes están hartos de que sus líderes separatistas les engañen. Si todos hacemos memoria, el año pasado era la Diada que daría el pistoletazo de salida a las elecciones plebiscitarias -que, por cierto, perdieron los independentistas-. Hace 2 fue la Diada del referéndum ilegal de independecia. Sí, ése en el que no votó casi nadie y en el que el gobierno catalán obligó a funcionarios a abrir colegios aunque ello fuese prevaricación pero de ello se encarga el TSJC que valorará si tanto Artur Mas como miembros de su Gobierno se situaron al margen de la Ley. Hace 3 años fue la Diada que anticipaba otras elecciones – y es que en Cataluña, por culpa de sus egoístas gobernantes- es más fácil votar en elecciones autonómicas  cada año y pico a que te toque la lotería.
Los catalanes están muy cansado de unos gobernantes a los que se les llena la boca de proclamas independentistas pero que a la hora de la verdad no son capaces ni de hacer la o con un canuto. Y si no fíjense en el descomunal déficit que arrastra la administración catalana o los recortes salvajes que han tenido que acometer por tener unas cuentas totalmente disparatadas. Pero es que, además es la Comunidad Autónoma con mayores impuestos. Vamos, todo un despropósito. Pero claro, ahora dirán los más independentistas que “Madrid ens roba” y que la balanza fiscal es muy deficitaria para Cataluña. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, como ya ha demostrado el Ministerio de Hacienda y AAPP, Madrid y Baleares hacen una aportación mayor que Cataluña al conjunto de España. Pero es que además existe un principio básico y rector, esto es la solidaridad entre territorios. Es decir, que los más ricos den más a las zonas con menores recursos para construir una España mas homogénea y avanzada. Pero claro, hay algunos que son incapaces de mirar más allá de su ombligo.
Por todo lo anterior, lo que tienen que hacer los gobernantes de Cataluña es gobernar y mejorar la vida de sus ciudadanos y dejarse de tanto unicornio. Los catalanes en su mayoría no quieren más cuentos chinos, saben lo que hay y son conscientes de que la vía de la independencia está cerrada si no hay una reforma constitucional. Por ello, menos palabrería y más y mejor gobierno. Al fin y al cabo, el gobierno no está para poner palos en la rueda ni para inventarse ruedas en las que haya que poner más palos.
 Tomás González García

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OPINA:

  • Juan Antonio

    No se puede estar mas equivocado Tomas.. Me fascina que aun no entendais la “problematica” catalana que a día de hoy y sin ser independentista ya la llamo la “problematica” castellana.