Desmitificando a la CETA: libre comercio e ICS

La UE y Canada firmaron un tratado de libre comercio el 30 de Octubre de este mismo año conocido como la CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement) ,y tendrá que ser ratificado por el Parlamento europeo y los nacionales. El tratado armoniza controles y exigencias administrativas, coordina leyes que vayan a tener impacto comercial y elimina barreras arancelarias o trabas burocráticas proteccionistas. Su objetivo es fomentar el intercambio comercial y aumentar las oportunidades de inversión.

El acuerdo eliminará 500M€ en aranceles para las empresas europeas, introducirá un mecanismo de protección de inversiones (ICS), refuerza los derechos de propiedad intelectual, homologa recíprocamente las normas sobre los productos manufacturados, convalida títulos universitario y abre los mercados de licitaciones públicas, entre otros cambios. A pesar de contar con el apoyo de los principales partidos políticos europeos (PPE, PSE y ALDE), el tratado conlleva una gran polémica social. Los detractores de la CETA han lanzado consignas falsas a la sociedad con el objetivo de demonizar el tratado con éxito, por lo que la CETA está envuelta por una serie de mitos (mayoritariamente absurdos) que humildemente vamos a analizar.

Los partidos de la oposición en el parlamento europeo- euroescépticos de la extrema derecha y de extrema izquierda, conservadores y verdes- han criticado principalmente el librecambismo y la globalización, y los sistemas de protección de inversiones, y es lo que en este artículo vamos a tratar de desmitificar. Para ser justos, es importante señalar que los detractores son un grupo muy heterogéneo, y no todas las criticas a la CETA son defendidas por todos los partidos ni en el mismo grado. En los siguientes dos artículos nos vamos a centrar en las criticas que hacen aquellos, que están en contra del consenso europeo, es decir, la izquierda unitaria europea (euroescépticos de ultraizquierda) y los euroescépticos de ultraderecha.

En defensa de la globalización y el librecambismo:

Como ya defendí en mi articulo sobre el TTIP, en el plano teórico el comercio ofrece oportunidades atractivas de trabajo a la población, permite a las personas disponer de mayor variedad de bienes y servicios (más oferta) para satisfacer nuestras necesidades. Además, aumenta la cooperación humana y el intercambio cultural, e incrementa la capacidad de compra de la población, ya que si eliminas los aranceles proteccionistas se reduce el precio de los bienes permitiendo consumir más con la misma renta.

Mas allá de los planteamientos teóricos, existen evidencias empíricas que indican que el libre comercio es clave para aumentar el bienestar de la población. El Foro Económico Mundial elaboró un índice de apertura comercial que muestra la correlación entre el PIB per cápita y la apertura al comercio exterior, es decir, los países más ricos son los países mas abiertos (EEUU, Singapur, Suiza, Noruega, Suecia…) y los países, que han apostado por modelos más cerrados al exterior son los más pobres.

Estudios de reconocidos economistas como Warner y Sachs, Dollar y Kraay  y Frankel y Romer  reconocen los positivos efectos del libre comercio frente al librecambismo. Estos estudios señalan a la apertura al librecambismo y la globalización como responsables de la reducción de la pobreza y el incremento del bienestar económico en algunos países. Por ejemplo, Warner y Sachs elaboraron durante los 90´s un estudio sobre el comportamiento del PIB de 120 países entre 1970 y 1990. Los resultados avalan de nuevo los positivos resultados del libre comercio, el PIB de los países emergentes abiertos y el de los desarrollados abiertos crecen un 4,5% anual y un 2,3% respectivamente, frente a un crecimiento del 0,7% anual de los países cerrados.

Algunos defenderán que los datos del PIB son irrelevantes, porque la pobreza y la desigualdad son insostenibles con la globalización “neoliberal”, sin embargo están muy lejos de la realidad. El colapso del bloque comunista supuso la victoria global del capitalismo. Desde 1990, la globalización – caracterizada por la apertura comercial y el aumento del comercio internacional- se ha impuesto como el principal fenómeno económico hasta nuestros días. pobreza-globalizacionSegún un informe del Banco Mundial, durante este periodo la reducción de la pobreza extrema ha sido espectacular: de 1850M de pobres en 1990 a 767M en el año 2013, y en términos relativos es aún mayor de un 35% a un 10% (porque hoy hay más gente, que en 1990). La desigualdad global por ingresos se ha reducido del 0.8 en 1988 a 0.65 en 2013 en el índice de Gini. En consecuencia, podemos decir que en el periodo de la humanidad donde la globalización y el libre comercio se han extendido coincide con el periodo de mayor reducción de la desigualdad y la pobreza. desigualdad-gini-mundial

Además, la esperanza de vida ha crecido de 61 años en 1980 a 71 años en 2015, el porcentaje de población desnutrida se ha reducido del 15% al 11% según la FAO, la mortalidad mundial de los niños menores a cinco años se ha reducido del 11,5% en 1980 al 4,6% y tasa de alfabetización del 69% de la población en 1980 a una 85% en la actualidad. El mundo nunca ha sido un lugar mejor para vivir.

Los detractores del CETA han argumentado en su contra utilizando la experiencia del NAFTA o TLCAN (tratado de libre comercio en Norteamérica). Sin embargo, tanto la pobreza como la desigualdad se ha reducido en México desde la entrada al vigor del tratado en 1994, según el Banco Mundial. Por otro lado, Donald Trump (el actual presidente de EEUU) ha criticado el NAFTA y el libre comercio por la deslocalización, sin embargo la producción manufacturera de EEUU es un 54% superior a 1994, el desempleo en Michigan y Ohio están al 4,7 y 4,5% por debajo de la media nacional y el desempleo en el sector manufacturero que supuestamente ha sufrido tanto la globalización esta en el 4,2%, por debajo de la media. Alguien debe decirle a los proteccionistas, que volver a Carter y alejarse de Reagan trae el desastre de Carter y no la prosperidad de Reagan.

Por último, la comisión europea estima que la CETA tendrá un impacto económico en 12.000M€ para la Unión Europea y 8.000M€ para Canada, es decir, es una gran oportunidad para crear empleo y prosperidad como conllevan todos los tratados de libre comercio.

En defensa del sistema de protección de inversiones:

La firma del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá se ha hecho efectiva esta semana. Este acuerdo que ha sido apodado el caballo de Troya del famoso TTIP, pero es mucho más que eso. El CETA trae consigo grandes cambios y entre ellos uno que ha sido muy controvertido, el ICS (Investment Court System) por sus siglas en inglés.

El ICS viene a desempeñar el trabajo hasta ahora realizado por el ISDS (Investor to State Dispute Settlement), dedicado a resolver los conflictos legales entre los Estados y los inversores extranjeros. Este nuevo tribunal trata de corregir las críticas recibas, con un sistema más transparente y equitativo. El ICS a diferencia de su predecesor, no es un tribunal ad hoc, es decir, que se crea para el caso concreto y luego se disuelve, sino que por el contrario es de carácter permanente y no solo tratará las posibles disputas sobre la CETA sino que también tendrá competencias en los nuevos tratados que se están gestando como el TTIP, o tratados con Japón, México y Vietnam. Este nuevo tribunal nace como garantía a los inversores, y fortaleciendo uno de los pilares fundamentales del Estado de Derecho, la seguridad jurídica.

El nuevo sistema de protección de inversiones consta con un sistema sólido e independiente, de manera que los tres miembros del tribunal, serán escogidos aleatoriamente (uno de Canadá, otro de la UE, y el tercero que será presidente, de un tercer país), además de incluir un estricto código de conducta que garantice la imparcialidad en el proceso, imposibilitando por ejemplo que un miembro del tribunal trabaje como asesor o experto en otro litigio.

La transparencia toma protagonismo en este sistema, siendo públicos tanto los documentos presentados por ambas partes como  las decisiones del tribunal. Las partes interesadas como sindicatos u ONG´s también podrán hacer alegaciones. Además, se ha introducido un sistema por el cual las denuncias infundadas por parte de los inversores se pueden desestimar rápidamente, siendo el denunciante el que corra con los gastos del juicio y compensando al estado denunciado.

En respuesta a las críticas de que sea un tribunal privado el que pueda obligar a Estados a pagar indemnizaciones, es necesario puntualizar que este sistema se crea por la incertidumbre jurídica que tienen los inversores extranjeros al realizar sus actividades, incluso en economías desarrolladas como la canadiense o la europea. Y con la única finalidad de preservar los derechos de estas empresas que de otra manera podrían ser vulnerados a través de nacionalizaciones forzosas, o la prohibición de que produzcan determinado producto para que lo haga una empresa nacional (trato de igualdad). Surge sobre todo por la posibilidad que tienen las autoridades nacionales a denegar el derecho de recurso a un inversor extranjero, violando un derecho fundamental y quedando este desamparado. Con la creación del ICS existe una vía a través de la cual los inversores extranjeros pueden ejercer este derecho y que bajo ningún concepto pueden a través de este tribunal presionar a los estados a crear o derogar leyes.

Desde nuestra opinión, la mera creación de un tribunal internacional, que sea una garantía de seguridad de las inversiones ante la arbitrariedad de los Estados es una gran idea. El tribunal de arbitraje internacional tratará de defender los contratos, los derechos de propiedad y la seguridad jurídica (valores que todo ciudadano miembro de una democracia liberal debe respaldar). Estos valores son básicos en un Estado de derecho frente a la arbitrariedad jurídica de las repúblicas bananeras que algunos parecen proponer ¿Acaso no es razonable defender esos valores y garantizarlos por un tribunal como hacemos con los derechos esenciales en el tribunal de Estrasburgo de DDHH? ¿Cómo se puede entender que la defensa de la seguridad jurídica y del compromiso de ambas partes a respetar un acuerdo firmado sea violar la soberanía nacional y negarlo en el caso del tribunal de Estrasburgo al mismo tiempo?

Además, encontramos que esta crítica no se hace por desconocimiento sino por una marcada intención dogmática, en defensa de la idea de un Estado ilimitado y arbitrario de las repúblicas bananeras (algo muy lejano a la democracia liberal). Para muchos detractores cualquier limitación al Estado omnipotente es un obstáculo para que el Estado pueda desarrollar sus fines, pasando por encima de cualquier derecho y libertad individual de los ciudadanos. Por lo que, entendemos que la crítica se basa en la concepción del Estado y sus relaciones, en vez de lo que en realidad significa el sistema de protección de inversión

En el próximo tomo que publicaremos el lunes, analizaremos más brevemente el resto de los mitos que rodean a la CETA como el secretismo, las grandes empresas, la soberanía, los jueces y el Gasto público, medio ambiente, control sanitario y la desregulación, el estado del bienestar, los transgénicos y las denominaciones de origen…

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