Entrevista a Àlex Miró (Unió BCN)

Hoy hablamos con Àlex Miró presidente de la Intercomarcal de Unió Barcelona. Gracias y un placer entrevistarle.

*El entrevistado ha aceptado ser tuteado, y ha sido realizado por varios redactores de distinta ideología.

P: Unió Demòcratica es un partido catalanista ¿Apoyaríais un referéndum para decidir si Cataluña debe ser un estado independiente? Y en ese caso ¿Haríais campaña para alguna opción o cada uno de sus militantes votaría libremente?

R: Desde Unió Democràtica siempre hemos defendido una consulta. Una consulta con ciertos criterios que asegurararan su legalidad y validez: un marco Europeo, que descartara la salida de la UE; que no afectara a la cohesión social en Catalunya; seguridad jurídica, es decir, excluyendo una DUI o cualquier proceso margen de la legalidad ;criterios de soberanía, sin poner límites a las aspiraciones; y criterios de diálogo, sobretodo de diálogo entrelos gobiernos catalán y español. Por esto nos sorprende que ahora, otras fuerzas políticas -que en su día nos atacaron- se erijan ahora defensoras exclusivas de una consulta pactada, cuando Unió fue la primera formación que abogó por la vía del diálogo para conseguir una consulta legal, al estilo de Escocia.

P: Es sabido que Unió empezará un nuevo proyecto ¿En qué se diferenciara con otros proyectos de centro/centro derecha como el nuevo partido de Convergencia (PDECAT) Lliures, Demòcrates?

R: La gente de Unió tenemos un proyecto político definido. Nos sentimos totalmente identificados con el manifiesto fundacional del partido, que este año celebra su 85 aniversario. Un proyecto que ya en 1931 fue pionero y valiente. Y ahora, como en el pasado, defenderemos estos valores del  humanismo, basados en la democracia cristiana. No entraré a valorar otras opciones políticas, pero resulta curioso leer como, estas formaciones políticas, mezclan conceptos. No sé como un partido que se define liberal, puede autodefinirse también como humanista, otros que mezclan la socialdemocracia con los valores humanistas. Puede cambiar el nombre del proyecto, pero en la gente de Unió sigue vigente la voluntad de mejorar y cambiar el país a través de unas ideas y unos valores.

P: ¿Crees que era necesaria una refundación en Unió?

R: Sí, no hay vuelta atrás. Tampoco sé si la palabra exacta es refundación, pero como ya he dicho, seguiremos defendiendo una manera de hacer política, con la persona como eje de actuación. 

P: 85 años de historia ¿ Crees que el mensaje de Unió ha quedado algo anticuado? ¿La ciudadanía valora que llevéis tantos años en política?

R: El mensaje de Unió es más vigente y necesario que nunca. Pero como en todos los ámbitos, se hace necesario adaptarlo a los tiempos de un nuevo siglo. Los valores, las ideas, son las mismas, pero quizás debemos llevarlo a la comunicación del siglo XXI. La defensa de la justicia social no está anticuada, al contrario; defender un catalanismo dialogante no está anticuado; defender una economía social de mercado no está anticuado, al contrario. Unió ha sido víctima de unos tiempos en que ha imperado e imperan los extremos. Y claro, las posiciones políticas que llaman al diálogo, como herramienta para solucionar los problemas, han salido mal paradas.

¿Años en política? No creo que la mayoría de la gente conozca la antigüedad de nuestro partido. Ni que en su dia, en pleno período de entreguerras, defendíamos la fraternidad entre los pueblos y una justicia social. Sí que entiendo, que durante varios decenios coaligados y federados con Convergència, nuestro mensaje no se ha visualizado lo suficiente. Al contrario, al presentarnos en 2015 a las elecciones autonómicas y a Cortes Generales, la gente no acabó de ver la Unió Democràtica que en realidad es. Somos un partido con 85 años de historia, que estaba en el mercado durante todo este tiempo, pero que en el escaparate solo pudo estar unos meses, y claro…

P: ¿Cómo valoras el nuevo movimiento liberal, Lliures? ¿Unió intentará la formación de un nuevo partido con la colaboración de Lliures?

R: No conozco  con profundidad el proyecto de Lliures, y por tanto no puedo valorar como me gustaría. Sin embargo, las ideas liberales que he propugnan y la aplicación de estas políticas, chocan de lleno con nuestro ideario. Estados Unidos y países europeos han aplicado políticas liberales y no puedo decir que me gusten los resultados. Relaciono las políticas neoliberales con el capitalismo salvaje actual. Como ya he dicho, prefiero una economía social de mercado, o también conocido como capitalismo renano, en el que el estado aplica unas medidas necesarias para garantizar el bienestar de la población.

Unió, la gente de Unió, nuestro proyecto, nos llamemos como nos llamemos, es el único que puede hacer frente al desgobierno, presentar una alternativa que devuelva la ilusión de los ciudadanos de Catalunya. Como presidente de Unió en Barcelona, mi obsesión debe ser mi ciudad, Barcelona, y articular una opción que releve el mal gobierno de Ada Colau.

P: ¿Qué opinión os merece los nuevos presupuestos que JxSi presentará en 2017 junto con la inclusión de nuevos impuestos que estos incluyen?

R: Creo que son unos presupuestos poco coherentes, fruto de la necesidad de llegar a un acuerdo para su aprobación entre tres formaciones políticas, PDECat, Esquerra Republicana y las CUP. Tres partidos totalmente diferentes, cada uno con una ideología  e intereses propios. Eso sí, sometidos a menudo a las ideas radicales de un partido antisistema como son las CUP, una formación a la izquierda de las izquierdas, anarquista y antieuropeo.

 P: ¿Por qué dejasteis de ir con CiU con los buenos resultados que obtenía la coalición?

R: CIU era una formula exitosa, que daba respuesta a las necesidades del pueblo de Catalunya. CiU la votaba, la llegó a votar, una amplia mayoría de ciudadanos de Catalunya. Unos ciudadanos que se identificaban con el proyecto que representaba. Un proyecto político que trabajaba por un mayor autogobierno, una mejora de la capacidad económica, la defensa de la identidad catalana, la defensa de su lengua. Pero la cosa, digamos, se torció. Algunos sectores de la antigua Convergència, preferían a Esquerra Republicana como “socio preferente”. Y así pasó. El problema era el siguiente, y el tiempo me ha dado la razón: Esquerra no ha querido nunca ir al lado de CIU ni de Convergència, Esquerra lo que ha querido siempre ha sido ocupar su espacio político, aquel catalanismo, aquel nacionalismo moderado que siempre ha buscado la mejora del país.

 P: ¿Si sois un partido que, como decía la larga pregunta, busca la máxima soberanía para Catalunya, como es que dejáis pasar una oportunidad tan clara?

R: Algunos compañeros de viaje pueden ser peligrosos, incluso perjudiciales para Catalunya, como estamos viendo. El compromiso de Unió con la consulta y el afán por conseguir una máxima soberanía está fuera de dudas. Lo que sí hemos cuestionado eran los tempos, los procedimientos y los aliados. Durante meses nos decían: de momento hay que ir todos juntos, para el bien del “procés”, aparcando nuestras ideas, por un bien final. Pero esto no está siendo así:en esta legislatura se está cuestionando la escuela concertada, por ejemplo, y vemos como las CUP han conseguido introducir la penalización a las clases medias. Junqueras, prepara una batería de impuestos con la que espera lograr el apoyo de la CUP a los presupuestos. De esta manera, los ciudadanos catalanes pagaremos más IRPF -aún más-,y veremos cómo aumenta el impuesto de transmisiones patrimoniales, además de nuevas tasas.

P: ¿Cómo defendéis llamarse catalanistas si vuestro partido no apuesta por la independencia y permite y consiente seguir formando parte de un estado que nos destruye?

R: Personalmente, huyo de expresiones maximalistas como “estado opresor”, o gobierno anti democrático”, son expresiones poco afortunadas pues estamos en Europa y en pleno siglo XXI. Quien ha sufrido una dictadura podrá explicar que es realmente un estado destructor. Nos oponemos a las medidas centralistas y recentralizadoras del Partido Popular, aunque estos tics jacobinos también son patrimonio del PSOE. 

Nuestro partido aceptará, como demócratas que somos, aquello que el pueblo catalán decida. Nosotros nos definimos como confederalistas. En una cuerdo de tú a tú, de carácter bilateral, en el que Cataluña y España se respeten.

 P: Os definís de centro¿ Cómo explicarías eso?

R: Orientamos toda nuestra actuación política con los valores del humanismo, rechazamos dogmas, defendemos el reconocimiento de la personalidad nacional de Catalunya así como su autonomía plena y absoluta, defendemos una escuela de calidad, sea pública o concertada, y la libertad de los padres a escoger que tipo de educación desean para sus hijos. Somos conscientes que las ideas sólo se defienden desde el diálogo, que todas partes pueden tener razón, y que la política es el arte de buscar soluciones, no una fuente de conflictos ni problemas.

P: ¿Cómo un partido liberal tiene tantos cargos que se dedican a vivir del herario público?

R: ¿Un partido liberal? Hoy en día son varios los partidos que se definen como liberales. No soy yo, quien deba responder.

P: La primera propuesta en 2012 era un pacto fiscal… ¿Siguen considerando eso un objetivo razonable? ¿Por qué para buscar el suyo para Catalunya algunos líderes catalanes tuvieron que poner en cuestión el convenio y concierto? ¿No es verdad que en abril de 1980 en una reunión entre el ministro y el consejero vasco y catalán de economía fue Catalunya la que renunció a algo semejante? ¿En qué puede beneficiar la ruptura del procés para conseguir este objetivo?

R: Correcto, en 1980, Jordi Pujol, dejó pasar una buena oportunidad. El tiempo ya ha demostrado que fue un error, y con mayúsculas. Nosotros somos partidarios, y así lo defendimos en las últimas elecciones a las que nos presentamos, de una Disposición adicional a la Constitución. Una disposición adicional que incluyera: un pacto fiscal – o llámele como quiera-, el reconocimientode Catalunya como nación, y el blindaje de las competencias en lengua, cultura y educación.

P: ¿Pactaríais con los socialistas o con Ciutadans para que Ada Colau dejase de ser alcaldesa en Barcelona?

R: Personalmente creo que debemos aislar otros debates, digamos “de país”, para que los partidos nos pongamos de acuerdo para encontrar un gobierno que sea alternativa inmediata al desastre que supone Colau para Barcelona y sus ciudadanos.

P: ¿Siendo un partido democristiano, no os planteasteis dejar CiU a nivel municipal cuando Xavier Trias fue permisivo en el asunto del poema en los premios Ciutat de Barcelona?

R: No creo que Trias fuera permisivo; conozco a Xavier Trias y es un defensor del diálogo hasta el final. Quizás algunos hubieran deseado alguna reacción más contundente. Yo soy uno de esos barceloneses, y catalanes, que se ofendieron e indignaron con aquel Padre Nuestro, que buscaba ofender e insultar a una parte de la sociedad barcelonesa y catalana, fuera o no creyente. Y por eso me remito a su pregunta anterior. Colau es perjudicial para Barcelona y debemos configurar una confluencia política que permita la configuración de un nuevo gobierno municipal. Mi obsesión es esa, Barcelona, Barcelona. 

P: De gobernar a no tener representación ¿ Cómo se vive eso ?

R: Pues no es fácil, es duro. Saber que en las últimas elecciones autonómicas nos votaron casi 104.000 personas y no obtuvimos representación es duro. Aquel 27S mucha gente votó con las entrañas, no con la cabeza ni con el corazón. Pero sabemos que hay un espacio político, aquel que representa la gente de Unió. Y que ahora, pasados unos meses parte de la ciudadanía está viendo como las cosas se deben hacer bien. Los políticos deben dialogar, ser ambiciosos en sus proyectos políticos, pero también deben ceder, negociar, pactar. Eso es la política.

P: Viendo el bloqueo institucional que ha sufrido España,¿Qué posición hubiese optado Unió en la investidura de Mariano Rajoy?

R: CiU en su día ya fue el garante de la gobernabilidad en España, e incluso consiguió moderar ciertas políticas del PSOE y del PP. De hecho ambos periodos destacaron por una estabilidad política y económica remarcable. Después de casi un año sin gobierno, lo que sí puedo afirmar es que nos hubiéramos sentado a dialogar y a buscar una solución.

P: ¿Es cierto que el estado español (PP y PSOE) han priorizado en Bruselas el llamado Corredor Central en perjuicio de los Corredores Atlántico y Mediterráneo? ¿En que beneficia para el cambio de criterio la ruptura del procés?

R: Somos defensores el corredor mediterráneo, no por motivos políticos, si no por motivos prácticos. Es necesario y urgente articular este corredor para mejorar las comunicaciones y relaciones comerciales entre todo el arco mediterráneo. A ver, el Corredor Mediterráneo no necesita Cataluña, lo necesita Valencia, lo necesita Murcia,lo necesita Andalucía. Una potencia exportadora no dispone de una infraestructura adecuada para su fin. Y no beneficiaria solo estas comunidades, daría riqueza a todo el territorio español. Pero ya ve, la visión recentralizadora.

P: ¿Qué opinión tiene Unió sobre la acogida de los refugiados?

R: Como he dicho, ponemos a la persona como eje de nuestras políticas. Y esto también también incluye las políticas de acogida. Hemos de pensar que la gente no emigra por capricho, ni deja atrás a miembros de sus familias de forma tan fácil. Personalmente, creo que debemos dar también solución al origen de estas migraciones: los conflictos en su país de origen. Es muy fácil limpiar consciencias con ciertas políticas receptivas, pero…  ¿Quién piensa en los centenares de vidas que se pierden cada semana?

P: Viendo los resultados de las elecciones americanas¿ Cómo te explicas la victoria de Donald Trump?¿Crees que Europa se puede contagiar de este auge de los movimientos más anti inmigración?

R: Desde el otro lado del Atlántico es muy fácil opinar, ya que realmente no conocemos la sociedad estadounidense, estamos hablado de una nación que es prácticamente un continente. Los motivos  podrían ser varios: el descontento de millones de personas desengañadas de las promesas que Obama no pudo llegar a  cumplir, millones de personas que se han visto sin empleo… Conocemos por prensa, cine, viajes, una parte de los Estados Unidos, unos estados que ven nacer a Google, unas ciudades que son un plató de cine gigante, conocemos Nueva York… pero Estados Unidos es mucho más. Veo el voto de una clase media descontenta.

P: ¿Los medios de comunicación han jugado un papel importante en los comicios?

R: Siempre. Y los de aquí también. Curiosamente nuestros medios de comunicación ya tenían candidato preferido. Perdón, candidata. Los medios ignoraron a Bernie Sanders – posiblemente un candidato demócrata, digamos más progresista-, y optaron de lleno por Hillary Clinton. Criticaban día sí y día también, a Donald Trump. Y quien sabe, si de forma equivocada, con aquella crítica diaria, le acabaron siguiendo el juego y fueron sus mayores publicistas.

P: ¿Qué instrumentos legales en el ordenamiento jurídico español existen, en el marco común y en el catalán que sustentan la idea de una tercera vía distinta del inmovilismo actual y del procés? ¿Hay alguna señal en el lado del Estado español? ¿Les han ofrecido algo?

R: Instrumentos legales hay, y si hiciera falta alguno más, se podría concebir. Algunos partidos optaban por cambiar la Constitución, pero sería largo, confuso y nos acabaríamos perdiendo por el camino, o incluso podríamos salir perjudicados. Como ya he comentado, nosotros optamos por una Disposición Adicional. El nuevo gobierno habla de diálogo, pero esto está por ver. La situación ha llegado a tal extremo, a tal tensión que, como dije en plena campaña electoral, se debería prescindir de los interlocutores de ambos lados, de ambos bandos; para volver a empezar. En catalán tenemos una expresión que es “fer foc nou” (hacer una hoguera nueva), que podríamos explicar como “volver a empezar de cero”. Ambos lados se han demostrado inútiles en voluntad de diálogo y de encontrar una serie de soluciones.

P: El Estatut es una ley orgánica del Estado de obligado cumplimiento, como es el estado actual del mismo? ¿Tienen una valoración que ponga de relieve el grado que este elemento estructural haya contribuido a levantar el procés? ¿Cree que su ruptura puede hacer al Estado cumplir ahora con lo que políticamente se negó en el pasado?

R: El manifiesto que la voluntad de cepillarse el Estatut, como dijo Alfonso Guerra -!Y no era del PP!– supuso un desengaño para la ciudadanía. Otros sectores opinan que no era necesario un nuevo Estatut y que bastaba con hacer una lectura ambiciosa del vigente hasta entonces. Creo que si se hubiera respetado el Estatut aprobado por el Parlament de Catalunya, y con él las aspiraciones de la mayoría del pueblo de Catalunya, ahora no estaríamos como estamos.

P: Valonia se negó a aprobar el CETA y el ordenamiento jurídico belga hace que para que el estado avale un tratado internacional debe contar con un consenso interno… ¿Qué comunidad autónoma puede hacer algo parecido? ¿Puede la ruptura del procés acercar esa “competencia” a Catalunya?

R: La política exterior es competencia del Estado. Bélgica dispone de otro ordenamiento jurídico que da respuesta a la singularidad nacional, y fruto de estas singularidades, Valonia, que representa una tercera parte de la población de Bélgica, pudo con sus competencias, poner en jaque todo un acuerdo.

P: California tiene su propio sistema de tributar, los Estados deciden en referéndum sobre la pena de muerte, el cannabis y demás drogas y otros asuntos… ¿Por qué en España no sucede lo mismo? ¿Cree que la ruptura del procés llevará al Estado español a fomentar más prácticas participativas, incluyendo la consulta y el referéndum?

R: En España se impuso en su día el Estado de las Autonomías. Para unos fue el famoso “café para todos”, con el afán de aguar unas competencias y singularidades que se otorgaban a Galicia, País Vasco, y sobre todo, a Catalunya. Se buscada un territorio más uniforme. En ocasiones se ha dicho que las competencias de las que se dispone en el Estado de las Autonomías es mayor al de los estados federales de los Estados Unidos, o los de los Lander alemanes, lo cual no es cierto. Está por ver como evolucionará el “procés”, y lamentablemente acabara con un gran desengaño. Desde la posición de “wait and see”, el gobierno central actual ha visto como los diferentes partidos gobernantes en Catalunya se van erosionando unos y potenciando otros. Quién saldrá beneficiada de este embrollo será Esquerra Republicana, la cual encabezará un nuevo tripartito en Catalunya. El “procés” quedará aparcado, y Catalunya sufrirá de nuevo un gobierno, que basado en la ideología cien por cien, arruinará el país.

P: ¿Qué le parece el referéndum del 28 de febrero de 1980 en Almería respecto a la configuración en el Estado español del llamado café para todos? ¿Puede la ruptura del procés restaurar las asimetrías en un estado evidentemente plurinacional?

R: Antes ya hemos hablado del Café para todos. Andalucía se equiparaba a las nacionalidades históricas de Galicia, País Vasco y Catalunya. El Café para todos fue un esfuerzo para aguar las reivindicaciones de las nacionalidades históricas.Nació así el Estado de las Autonomías, en el que las Comunidades Autónomas disfrutaban de unas nuevas competencias, desvirtuando así el espíritu de aquellas competencias traspasadas o delgadas en su día por el Estado a Catalunya. ¿Asimetrías? No puedo hablar yo por las ambiciones competenciales de Extremadura o de Aragón, pues en ocasiones se han abierto debates en los que algunas comunidades no mostraban demasiado interés en según que competencias. Nosotros sí que sabemos las nuestras, y como ya hemos hablado, pasan por blindar nuestra competencias en educación, lengua, cultura, e reconocimiento de Catalunya como nación, y un pacto, un sistema fiscal más equilibrado, respetando la solidaridad interterritorial, que garantice una mayor libertad presupuestaria.

P: De cara a unas posibles elecciones en Catalunya¿ Unió se presentaría?

RComo todo partido político, optamos y ambicionamos presentarnos a todos los comicios. De no ser así, seríamos una asociación, una fundación de ideas, el fin principal de un partido político es presentarse y ser una opción de voto. La gente de Unió, después de unos meses muy complicados e intensos, nos estamos rearmando -en lenguaje figurado- para articular este proyecto de centro, un centro derecha moderado, sin complejos, abierto al diálogo, para configurar una alternativa de gobierno en la Generalitat en unas futuras elecciones. Y no olvidemos nuestra vocación municipalista, pues tenemos también a la vista el horizonte de las municipales de 2019, con un gran equipo humano de concejales, alcaldes y militantes listo para ganar.

Y ya para finalizar, ¿Te animas a un pronóstico por escaños en unas posibles elecciones en Catalunya?

R: En las últimas elecciones obtuvimos cerca de 104.000 votos. En unas elecciones digamos “normales” o sin polarizar, Unió habría obtenido cuatro diputados. Rebajada la tensión, vistos la inacción de unos y los excesos de otros en el Parlament, creo que podremos volver a optar perfectamente a esos cuatro o cinco diputados.

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