Entrevista a Rafael González, Portavoz de la Plataforma de la Federación Ibérica

Egun on, Bon dia, bos dias, buenos días
Señor Rafael González, portavoz de la Plataforma de la Federación Ibérica.
Agradecer antes de nada la oportunidad de entrevista para el proyecto dmkt.es y de explicar parte del marco conceptual de su proyecto para quien nada sepa del mismo. Empezamos.

¿Qué pretende su proyecto ibérico? ¿Tiene alguna relación con proyectos iberistas del pasado?

Plataforma pela Federação Ibérica (PFI) propone impulsar el acercamiento de los agentes políticos de España y Portugal, con el fin de constituir un nuevo Estado federal llamado Iberia. Nuestras actuaciones se rigen por la transversalidad, el respeto a la legalidad democrática de los dos países y el deseo de generar una corriente política iberista dentro de los actuales partidos.

En el pasado he pertenecido a un partido político iberista.

¿Tienen algún modelo para su proyecto iberista en el presente o en el pasado?

Establecer unas bases regionales que interactúen con partidos locales y que promuevan movilizaciones sociales. A partir de ahí, llevar esta corriente a instituciones y partidos de carácter nacional en ambos países.

¿Conoce el proyecto carlista del pretendiente Carlos Javier I de borbón parma, hijo de Carlos Hugo, que fue expatriado al exilio en 1968?

Todas las propuestas federales son bien recibidas dentro de nuestra organización. Nos ratifica que el federalismo es un pensamiento transversal, que tiene apoyo en distintas corrientes y que comienza a ser un deseo social que se ha de llevar al debate.

¿Cómo diría que afecta el procés de independencia de Catalunya a su proyecto?

Respetamos cualquier decisión, siempre y cuando se haga dentro de la legalidad democrática. Nuestro proyecto se basa en la unión de España y Portugal, sin rupturas previas.

Si finalmente el proceso catalán se lleva a cabo, tenemos constancia de su deseo de seguir manteniendo relación con el resto del territorio. Se plantearía la federación al nuevo Estado. Recordemos, por ejemplo, que en 1931 la proclamación de Francesc Macià fue la ‘República Catalana como estado integrado en la Federación Ibérica’.

¿Tiene encaje en el proyecto iberista el modelo del ref canario o la foralidad vasca y Navarra?

La creación de una Federación sería el momento oportuno para llevar al debate los modelos vasco, navarro y canario. Una parte de las competencias que se exigen están siendo reclamadas por la UE y, en mi opinión, en un futuro no muy lejano se va a requerir una mayor armonización en los modelos de gestión territorial.

¿Cómo podría encajar su proyecto en una UE actual en Shock por el Brexit?

Calcular los efectos del Brexit sobre la UE, a día de hoy, son pura especulización. Es cierto que la economía británica tiene especial influencia en España, como en otros países de Europa, por lo que opino que se llegarán a acuerdos para minimizar el impacto social y económico.

Con salida de Reino Unido, una Federación Ibérica tendría un mayor peso en la UE, lo que nos permitiría tener una gran influencia en la toma de decisiones.

¿En qué medida el proyecto iberista puede incorporar algo semejante a la commonwealth o la francofonia?

Es un ejemplo a tener en cuenta, más al largo plazo que al corto. Nosotros tenemos la CPLP y la Comunidad Ibero-Americana donde se podrían llegar a asociaciones similares.

La iberofonía (Comunidad iberohablante) comprende 700 millones de habitantes, y en torno al 10% del PIB global; a partir de nuestra unión política se abren enormes posibilidades. Esto debe ser debatido, es un proyecto muy ambicioso, pero quizás lo prioritario pasa por objetivos más cercanos, como es Europa.

¿Realmente es factible a medio plazo conseguir algo?

Vivimos un momento óptimo para comenzar al plantearlo. La Federación puede dar solución a gran parte de los problemas Ibéricos. Trabajamos para conseguirlo y creemos que es factible conseguirlo.

¿Cree necesario renunciar totalmente a la cultura y a la soberanía de España y Portugal para conseguir Iberia?

La constitución nos dice que la soberanía es del pueblo, algo que la Federación Ibérica debería seguir manteniendo. Tanto España como Portugal ganarían en soberanía al crear el nuevo Estado. Algo que no debería preocupar a nivel cultural, pues los sujetos democráticos más pequeños, como son los ayuntamientos, se reforzarían y ganarían en poder para representar y potenciar las culturas locales y regionales.

Tendemos a pensar que nuestra cultura actual es única, inamovible y perenne, pero si echamos la vista atrás tan solo 50 años veremos que ha cambiado profundamente. La cultura que ahora valoramos, que nos enriquece como personas y que pensamos que es ideal para nosotros, no existía hace poco tiempo. Ha evolucionado de la anterior. Y qué duda cabe que, cuando miramos la forma de pensar y estilos de vida de hace 50 años, tenemos la sensación de haber avanzado mucho en todos los sentidos.

El Iberismo multiplica la comunicación e interacción de los individuos, por lo que la cultura evoluciona más rápidamente. Las culturas no desaparecen, se transforman y evolucionan.

¿Su proyecto apuesta por un Estado que reconozca todas las naciones que forman actualmente el Estado Español? ¿Apuestan por un modelo federal?

Nuestro proyecto parte de la legalidad actual de ambos países. La creación de este debate da la oportunidad a que se lleven a cabo este tipo de propuestas, desde un planteamiento democrático donde se refleje el deseo social de los habitantes. Nuestro proyecto da la oportunidad a decidir, a encontrar la respuesta de ¿quiénes somos y quiénes queremos ser?
En caso de que una nación quiera abandonar el proyecto ¿Tendrían derecho a decidir su futuro en un referéndum de autodeterminación?

Se trata de una unión llevada a cabo desde una decisión democrática, por lo que hay que establecer unas normas y un margen de tiempo para que se lleve a cabo. Hay que actuar con fraternidad y reconocimiento en todos los ámbitos.

¿Creen que la unión se puede ampliar con nuestros hermanos latinos americanos?

El primer proceso pasa por realizar la unión de los pueblos ibéricos, a posteriori, se pueden plantear decisiones de esta índole. Existen varios proyectos que buscan mayor cohesión con latino américa, nuestra unión puede servir para potenciarlos y, en un futuro próximo, plantear el proyecto de unión iberoamericana.

Ustedes formaron el pasado viernes la plataforma ¿Tienen pensado dar el paso hacía la política para transformar en las urnas su proyecto?

PFI debe influenciar a los partidos existentes en ambos países, que pasen a plantear sus políticas e ideologías desde un punto de vista ibérico. Crear un partido político para llevar a cabo un deseo social podría discriminar muchos pensamientos. Como plataforma aglutinamos todo el espectro político y social que desea esta unión entre España y Portugal. El modelo de cómo será esta unión pasa por una decisión democrática del pueblo, no por el deseo de un partido en concreto.

¿Sabe de algún partido político o alguna figura célebre que se haya postulado a favor de la unión de ambos Estados?

Personalmente he podido debatir con políticos de distintos partidos que acogieron la idea con mucho cariño. Me ha sorprendido encontrar a convencidos Iberistas en distintas formaciones de todo el ámbito político, con distintas ideologías y formas de ver la unión. Todos comparten una idea, el Iberismo, y quizás ese sea uno de los grande motivos por el que llevar a cabo esta idea desde una Plataforma y no en un partido político.

Han declarado públicamente su iberismo escritores como Arturo Pérez-Reverte y el catalán Victor Balaguer, el catedrático portugués José Maltez y el político Mario Lino. También figuras históricas como José Saramago y Pi i Margall.

¿Una hipotética Iberia, sería una monarquía parlamentaria como la actual, o daría el paso a una República?

Nosotros abrimos el debate de la unión. Las posibilidades son muchas, pero esa decisión es responsabilidad del pueblo.

No es un debate nuevo, en España ya existen movimientos a favor de la República. En Portugal, en menor medida, pero también existe una corriente monárquica.

¿Qué ventajas daría al Estado Español una unión con Portugal? ¿Qué pros tendrían los lusos en la formación de un nuevo Estado con España?

Las posibilidades son muchas. Las ventajas para ambos son interesantes y deben ser estudiadas por técnicos especialistas. Podría destacar:

– Un mercado nacional de 60 millones personas.
Unificación de titulaciones universitarias y profesionales.
– Eliminación de duplicidades institucionales.
Mayor peso global y en la UE.
– Unificación de la política de desarrollo y protección natural.

¿Cómo afectaría el pago de la deuda la unión de ambas regiones?

La deuda es un tema al que dan sucesivas vueltas los economistas y los responsables públicos de la economía, sin haber logrado parar el vertiginoso avance de la deuda, salvo determinados casos en los que el crecimiento y el recorte de los gastos han sido intensos, como en el caso de España y Portugal en los últimos años. Los primeros efectos sobre la inversión y el crecimiento lo generan las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda.

La unión de ambos países puede suscitar una menor desconfianza en los acreedores. Eso nos puede facilitar la negociación y mejorar la calificación de nuestra deuda.

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OPINA:

  • António Lança de Carvalho

    Una fedéración Ibérica sin hegemonias ! Él reconocimiento de las naciones ibéricas, todas las naciones ibéricas!