Getxo, la ecología terraplanista y otras pseudociencias

Getxo es un municipio de Bizkaia de unos 80 mil habitantes, inserto en el territorio histórico de Bizkaia. Con 25 concejales, el pleno municipal se distribuye de la siguiente manera: EAJ-PNV 9 concejales, PSE-EE 2 concejales (este es el actual equipo de gobierno), PP 5, Podemos 4, eHBildu 4 y Ciudadanos 1. Resulta anecdótico recordar como el PP, encabritado por la pérdida de la alcaldía de Vitoria-Gasteiz, tuvo la tentación de darle la alcaldía a Podemos. Cosas, que, a veces, ocurren. Más sobre el papel de lo efímero que sobre las apuestas permanentes. Y dentro del marco de lo posible. Ahora bien, algunos, a la hora de hacer política, piensan que todo el monte es orégano. Y no debiera ser así. Así pues, intentemos discernir algunos asuntos … (ecológicos?) que están encima de la mesa, en estos momentos.

Seguramente para algunos lo que suceda en Getxo le pueda sonar lejano o de una ciudad de tamaño medio, comparándola con las grandes urbes, no ya tipo Madrid o Barcelona, sino un Londres, París, Nueva York o Tokyo. Pero, aún así, los principios, son importantes, y estos son (o así debiera ser) de aplicación universal. Y es que si bien la adaptación de los principios (siempre respetando el medio, humano y natural) es propia de cada terreno, esos principios deben partir de una identificación de unos ideales, de un deber ser, de un horizonte hacia el que aspirar, aunque, difícilmente (cuando no imposible) podamos pensar en alcanzarlo plenamente algún día. Y es así que, conociéndonos a nosotros, humildes y pequeños, podamos conocer lo que haríamos si algún día fueramos fuertes y poderosos. Y es que, hay que añadir, en lo público, sobre todo, los recursos son finitos, limitados, y las necesidades y potencialidades tan grandes …

Resulta sobrecogedor que aquellos que apostaron por la negación al metro, apuesten no sólo por ampliarlo en algunas zonas, sino que, oh, sorpresa, cuando hay manifestación en otra localidad del gran Bilbao, acuden a ella en el suburbano. Bueno, dejemos al lado los gipuzkoanos que van a Iruñea por la autovía de Leizarán (que tanto nos costó, y que jamás ha visto un Leopard cruzar sus carriles o un Harrier aterrizar en sus asfaltos, a pesar de lo que nos “prometieron” sus detractores) o aquellos que visitan las nuevas colecciones del Guggenheim (ese museo que, si se hubiera sometido a votación, hoy no estaría, y que se inauguró con nuestra sangre derramada sobre la entrada) y centrémonos en las nuevas negaciones. Ahora se niegan a Ibarbengoa. Al metro y a la estación. Y al parking disuasorio.

Getxo es una localidad con elevada calidad de vida. No ya en Bizkaia o Euzkadi, sino de todo el estado español. No es una localidad especialmente productiva, y, por contraste, hay elevado porcentaje de población que supera los 60 años, es decir, gente o jubilada o cerca de la jubilación. Y tiene doble vertiente, una, que el vivir, en Getxo, no sólo por sus preciosos paisajes, costeros y de interior, sino por su gran oferta de servicios sociales y ocio, es un buen vivir, y, por otra, que hay gente con reducida movilidad. Y que tiene que ver con el Metro y el Parking disuasorio? Pensemos. Aldapas. Un barrio desconectado del metro, pero con dos estaciones relativamente cercanas. Algorta y Bidezabal. Y unas rampas mecánicas interesantes. Aunque pueda haber gente que prefiera otro asunto, como puede ser, coger el coche desde el parking, llevar a la o las personas al parking disuasorio (pagando la friolera de 0’70 € al día) y desde ahí usar el metro, en las líneas 1, 2 y 3, para moverse por el gran Bilbao. Oportunidades con las que no cuentan algunos que se oponen por sistema a cualquier mejora.

Aquellos que se oponen al Getxo Antzokia y la Musika Eskola (hasta su concepción, en la Andrés Isasi de Areeta la mitad de los matriculados era natural de Algorta o Andra Mari) o a la Romo Kultur Etxe (que luego serán sus primeros y principales usuarios, como en la Kultur de Villamonte, o en las antiguas instalaciones, cerca del centro de mayores de la BBK … esto un poco más adelante, volvamos) … plantean, eufemísticamente “mantenimiento de los edificios históricos de Romo”. Unas cagarrutas mal diseñadas ahora es arte y diseño. Y con un agravante, y es que, como se ha dicho, la población de Getxo es un tanto envejecida, y en cuanto a residencia jóven, dada la limitada oferta de VPO … un espacio donde se puede y se quiere ofertar vivienda nueva, se acogen a un falso clavo ardiendo, para negar el futuro de la juventud en Getxo. Aquí el asunto está en lo de siempre; el árbol y las nueces. Agitar, en negatividad, el árbol, y caerán los frutos de unas “mejoras” en el proyecto. Algo absurdo y estúpido. Aunque real, muy real.

Algunos que hablan de urbanizar no se qué o mejorar no se cual son los mismos que se han opuesto a urbanizar la zona enfrente de Fadura. Y son los que en las cercanías de las gasolineras y del cine al aire libre (que le digan a Madrid que, cuando ahora inaugura el primer suyo, Getxo ya lo tenía hace unos años, aún a pesar de algunos) hablan del mantenimiento de no se que huertas y del pulmón verde de Getxo. De primeras es estúpido. Tanto que reflejan un completo desconocimiento de su pueblo. Empezando porque Larrañazubi y su “península” son Getxo, y se precia, precísamente, de pequeñas casas rurales y de amplios espacios verdes, con huertas. Segundo, que en la senda litoral, dejando de lado el Golf (un pulmón verde, ciertamente, privado) en la zona litoral cerca del Molino, se ha dirimido judicialmente la titularidad, algo en lo que, algunos, supuestos defensores de lo público, jamás han ofrecido el menor apoyo, y si, difundido, al máximo, insidias o rumores sobre nosequé cosas neoliberales y privatizadoras. Como siempre. Y se atreven a hablar de defender la agricultura natural y la ecología … que absurdo todo ello. Veamos porqué.

Agricultura ecológica o natural no existe realmente. Porque es antinatural roturar un espacio existente, romper la cadena trófica para imponer un nuevo y diferente sistema, creado a imagen y semejanza de nuestros intereses y necesidades. Esto es así. Los productos naturales no existen, en tanto que un plátano o el maiz “natural” son incomibles para el ser humano, que lleva modíficandolos siglos y milenios, para llegar al actual modelo, que es sano y saludable (como se puede leer a un tal Mulet, de dominio público en las últimas fechas). Otra cosa es que exista la denominación de agricultura ecológica cuyo único valor verdadero es la proximidad del productor al consumidor. Pero, dado que el total de las cosas existentes no tienen porqué estar en Getxo, y no aspira a ser una nación independiente (porque la nación, en todo caso, es Euzkadi), puede bien servirle que exista producción agrícola en el Txoriherri (o en otras zonas de Bizkaia o el país). Así pues, según que propuestas ideológicas, se desmontan con un poco de método científico y con un poco de sentido común. Y de visión complementaria de lo que ha de ser el país.

Que pasó con el local de la BBK de cerca del Mercado de Algorta? Veamos un pequeño resumen. Y es que existen organizaciones de jubilados en dos de los tres barrios principales de Getxo. En un momento dado, la sala de la BBK se cierra, en principio, por reformas, motivadas por las obras en el portal y edificio de al lado, la anterior Aula de Cultura de Getxo, actualmente con otro catálogo de servicios, pero que hubo de ser adaptado para las nuevas ofertas. Y, dado que en algún otro lugar de Bizkaia (por cierto, retengan el dato, en toda Bizkaia hay 116 líneas de Bizkaibus, es decir, de autobuses; será útil más adelante) habían cerrado algún centro de estos (siempre, no se entra en los detalles, porque destruyen un “perfecto” e impactante titular) se empezó a propalar el rumor de un cierre definitivo. La verdad contrastada no lo frenó. Y así es que surgió una asociación de jubilados, que requirió un local propio, y se les fué concedido, en los bajos de unas viviendas para colectivos específicos, municipales, cerca de las escuelas de Zabala, en el entorno del mercado. Al fina, cuando reabrió el local de la BBK fue esa asociación la que acabó pidiendo el desalojo de la BBK (y sus usuarios) para que se la dieran a ellos. Ahora, respiremos, y veamos el trasfondo ideológico de ese movimiento, que lo tiene …

Asumiendo que la BBK sea una entidad pública (participada por los municipios donde tienen sus oficinas y por entidades públicas, a la par de los propios clientes, es decir, particulares, es decir, entidades privadas de órden particular … pero siempre se olvidan de esto; yo, que no soy impositor ni cliente, no puedo elegir representantes en la asamblea, que injusticia, que desverguenza … sin embargo, algunos, defensores de lo público, no me lo protegen, que cosas) el local estaría al servicio del pueblo, con unas determinadas actividades … que venga una entidad privada y quiera poner al servicio de una asociación o sociedad privada lo que es, en principio, de todos, sería una privatización en toda regla. Pero, está claro, que, al igual que algunos, hagan lo que hagan son satanás y otros, autoidentificados como “izquierda” (sin necesidad de probarlo jamás) son buenos, beatíficos y favorables al bien común, existen privatizaciones buenas y malas. Y las buenas, se las llama de alguna otra manera, para que sean asumidas para el pueblo trabajador vasco.

Resulta enternecedor pensar que aquellos que se dedicaban a jalear a aquellos que quemaban contenedores y coches (ojo, algún émulo surgió en el espectro menos sospechoso, en principio, todo hay que tenerlo en la memoria, para que pueda ser completa) sean los que ahora propongan parkins. Pero unos si, otros no. Que Ibarbengoa tiene que ser un Parking. Y proponen un autobús, o alguna línea que conecte los barrios de Getxo. Que ricos. Si Getxo ya tiene cubierto la conexión interurbana con el mayor número de paradas de metro de las 3 líneas tras Bilbao y por delante de Barakaldo, con algo más de población. Y tiene una pequeña variedad de esas 116 líneas de Bizkaibus que la Diputación incorpora a su cartera de servicios, dentro de su competencia, a favor del bienestar y la conectividad de la población de Bizkaia, de la que, Getxo, es destacada, como centro poblacional, y, ahora, también, como nodo de cruceros, con la inauguración de la nueva terminal … aunque, claro, por una valla instalada, y permanentemente abierta, los de siempre, han propagado el rumor de cierre y/o privatización de la punta del morro … a algunos, cualquier cosa les sirve, y hay qu cortarlo, eso no puede seguir siendo así.

Ahora, con esto de la denominada postverdad, de los hechos alternativos, de un Donald Trump al que los que antes no iban al Congreso (ojo, tampoco al que denominaban parlamento vascongadillo) no tardaron en felicitarle (cuando era Hippie, pacifista y amante presunto de Rusia y Putin … que rápido ha cambiado de opinión … bueno, como HB, quizás por eso se quieran tanto) les entra la cosa esta de quebrantar la ley, pero sólo en las circunstancias elegidas por ellos … que el presupuesto de 2016, pactado con ellos se cumplió? Bueno, pues eso es prueba de que el de 2017 es imposible hacerlo así. Y sus nuevos mejores amigos, esos que celebran Aberri Eguna como lo hizo, en su momento el PSE, del que Podemos decir que son émulos en sus Ppromesas, en las negociaciones presupuestarias, confiesan en privado que dejan en ridículo al Rey Midas en sus peticiones. Razones previas a una posterior negación de una negociación a la que no se le dió la menor opción desde antes de abrir siquiera la carpeta. Así no es posible. Y apuestan por hacer OPE’s donde no es posible hacerlas, y no apuestan por sostener los presupuestos que permiten hacerlas donde si es posible hacerlas. Kafkiano, como siempre.

Getxo se merece un futuro cada vez mejor, con mejores equipamientos, con economía productiva, pero sin perder el horizonte de la mancomunidad. Al igual que el Puerto de Bilbao está en Santurtzi y Getxo, el Aeropuerto en Sondika y Loiu, el Cementerio en Derio, el Hospital de Getxo está en Urduliz. Que, dicho sea de paso, por servicios ofertados en igualdad de condiciones que en otros hospitales de la red, y el uso de la justicia (española cuando conviene, amiga cuando interesa) ha privado del uso y disfrute de su integridad de servicios. Gracias a los mismos de siempre, los que no reconocerán que, por fin, además de la línea 3, se ha inaugurado el soterramiento de la vía en Urduliz. Y se merece, Getxo, una gestión ordenada, sin déficit y sin deuda, algo, que, poco a poco, con rigor, va camino de ser cierto, el de la deuda cero, para un 2022, en el que, aspiramos, asímismo, a un 50% de reciclaje. Con conciencia, sin imposición, desde el diálogo y el acuerdo. No desde la pseudociencia, sino desde el método científico, y desde la creación de riqueza. Si Suecia importa residuos para sus plantas de quema (mal llamadas incineradoras), la planta de Bizkaia, lo puede hacer, de manera complementaria, para el mix energético vasco. Y poder reutilizar lo que puede volver a ser usado. Ahí está la clave de todo. Usar la cabeza y el sentido común.

Ah, antes de terminar … es interesante e importante recordar a aquellos que apuestan y aspiran a una mayor presencia del euskera y del hecho nacional vasco en Getxo, que en 2017 se cumple el primer centenario, de 1917, cuando un getxotarra, Ramón de la Sota y Aburto, en nombre de EAJ-PNV, lideró una diputación provincial que impulsó no sólo el euskera (ahí están Euskaltzaindia y Eusko Ikaskuntza) sino la construcción de la nación desde unas bases no sólo patrióticas, sino éticas y morales como norte de una realidad nacional foral, de abajo a arriba, respetuosa con la ciudadanía, y los derechos humanos, individuales y colectivos. Y, por ello, hay que recordar a nuestros referentes, más allá del alcalde y Lehendakari Aguirre, otros también hicieron fuerte la cadena de la que hoy incrementamos los eslabones. Porque ayer fuimos, hoy somos. Katea ez da eten.

Getxo ser merece y necesita gestores que no vayan a salto de mata, sino que se comprometan con un proyecto, una idea de ciudad, una idea de país, desde lo positivo, desde lo leal, desde lo inclusivo, y desde la proyección, hacia adentro y hacia afuera, que aquí nadie sobra, que todos somos necesarios, y que a nadie se le va a dejar atrás, y que no sólo se hace lo que se dice, sino que se dice lo que hace. Transparencia, de la que, junto a Bilbao, las instituciones forales bizkainas y vascas, obtienen un rating de 100 sobre 100, en los últimos años. Así se construye el Getxo del futuro, un lugar de oportunidades, de crecimiento, sostenible, pensando no en la próxima legislatura, o en rebañar unos votos aquí o allá, o en la competencia directa por superar a tal o cual grupo municipal competidor por el mismo caladero de voto. Ahí está la diferencia entre el representante, el político, y el estadista. Y es por ello que, una y otra vez, con independencia de qué elección sea, la ciudadanía de Getxo deposita, con solidez, su confianza en las y los candidatos de EAJ-PNV. Y es de agradecer, porque, demuestra, que la conciencia es plural y profunda, y que la esperanza de los que, con los pies en el suelo, aspiran a hacer un municipio mejor no se dejan ni engatusar por los cantos de sirena o amedrentar por catastrofistas apocalípticos. Buena señal, a mitad de legislatura. Porque, habrá más y mejor política jeltzale. También en Getxo. Porque las y los Getxotarras, de la firmeza de la convicción reafirmada con hechos, sabe quien puede, sabe y debe afrontar los retos del Getxo del siglo XXI. Agur bero bat, beti jelpean.

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