Make America great again

Trump for president

Queda menos de una semana para las elecciones americanas y todo está que arde. Nunca habían estado los dos candidatos tan empatados; punto arriba, punto abajo, todo parece indicar que estas van a ser las elecciones más reñidas de la historia reciente de EEUU. Pero todos os preguntaréis por qué titulo el artículomake America great again. A muchos no se os escapará que ese es el eslogan de campaña de Donald Trump. Pues bien, la razón es muy simple. Considero que, a día de hoy, es mejor candidato que Hillary Clinton y por ello, en mi opinión, ha de ser presidente.

La elección no es fácil. Ninguno de los candidatos convence. Es más, son más los americanos que desaprueban a los candidatos que los que les aprueban. Todo ello nos lleva a concluir que la decisión se reduce a susto o muerte. Es decir, hay que elegir entre el mal menor. Y ese mal menor a día de hoy se llama Trump.

Hillary Clinton es una candidata que podríamos decir preparada. Conoce perfectamente la gestión pública gracias a sus años de experiencia como senadora por Nueva York y Secretaria de Estado durante el primer mandato de Obama. Sin embargo, esa gestión pública que esgrime para defender su cualificación para ser presidenta es también su tendón de Aquiles. No podemos permanecer ajenos al escándalo que ha protagonizado al utilizar su email personal para asuntos de Estado. Es una vergüenza absoluta y una falta de respeto enorme el usar un servidor inseguro para tratar asuntos que afectan a la seguridad nacional, máxime cuando EEUU es un país extremadamente amenazado por el terrorismo internacional. Pero la historia no se queda ahí, Hillary consciente de que la iban a pillar borró los emails. Sin embargo el FBI no es tonto y le ha reabierto la investigación a dos semanas de las elecciones, la cual podría terminar con la acusación formal de haber cometido varios delitos. ¿Se imaginan un presidente de EEUU acusado de varios delitos? Pues empiecen a imaginárselo si finalmente accede a la Casa Blanca.

Pero hay más, las actuaciones de Hillary y su equipo no son precisamente transparentes. No son pocos los nexos de unión entre el partido demócrata y su candidata con Wall Street y Silicon Valley. Esto significa que Hillary es una presidenciable totalmente hipotecada que en el caso de llegar a la presidencia se dedicará a devolver favores y ello solo vendrá bien a las grandes corporaciones y no al americano medio. Sin embargo, Trump es un candidato anti-establishment que si algo tenemos claro es que no devolverá favores porque no debe nada a nadie. Su campaña está mayoritariamente sufragada por él y pequeños donantes.

Por otro lado, el trato de favor cuasi servil que ha profesado la prensa americana y especialmente la europea a Hillary Clinton ha resultado en ocasiones hasta bochornoso. No todo vale y a veces hay que intentar ser objetivo y no demonizar a un candidato sin razones más allá que una salida de tono puntual que en nada ha causado un perjuicio a nadie. Pues bien, este trato tan favorable a Hillary ha encontrado su clímax esta semana cuando nos hemos enterado que la CNN había filtrado preguntas secretas de un debate al equipo de Hillary. Visto lo visto cuántas más trampas habrá hecho Hillary y su equipo para intentar ganas las elecciones. Si algo aprecian los americanos es la honestidad y ahí, y siempre según las encuestas, Trump barre a Hillary.

Trump es un personaje totalmente demonizado en Europa y extrañará que señale virtudes de este señor, pero haberlas las hay y muchas. El republicano es un hombre hecho a si mismo que ha conseguido levantar un imperio y ello ya da buena nota de su capacidad para gestionar. Obviamente, la Administración Pública no es una empresa ,pero desde luego que tranquiliza que sea gestionada por personas eficientes pero también eficaces. Por otro lado, Trump no es el candidato extremista que nos quieren pintar; hasta hace dos días como quien dice, simpatizaba con el Partido Demócrata y siempre ha sido un defensor de políticas sociales liberales. Prueba de ello es que algunos de los sectores más radicales del Partido Republicano le han retirado su apoyo por no mantener la clásica retórica republicana en estas materias. En relación a la inmigración es evidente que EEUU tiene un grave problema que precisa de soluciones. Estas soluciones no pasan por levantar un gran muro a lo “Juego de Tronos” pero es que todos sabemos que Trump no hará finalmente eso. Lo que si sabemos es que tomará medidas y eso es lo que los americanos demandan.

Decía al principio del artículo que queda menos de una semana y que está todo muy abierto. La tendencia es clara y siguiendo un símil de bolsa: Trump es alcista mientras que Hillary es bajista. Puede pasar de todo y a pesar de que las casas de apuestas no creen que Trump gane las elecciones no deberíamos descartarlo. O acaso no pensábamos todos o casi todos que no habría Brexit, que sí habría sorpasso en España o que el sí al proceso de paz colombiano arrasaría. Pues bien, no demos nada por sentado. Todo está por decidir y ya saben; susto o muerte.

Tomás González

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OPINA:

  • Soledad S-Cid

    Ojalá el autor no tenga razón y finalmente gane Hillary, puede que no sea una buena candidata, pero al menos no es una populista peligrosa para la humanidad. Utilizando sus palabras prefiero susto a miedo, sinceramente.
    De todos modos creo que defiende bien su postura con argumentos inteligentes, me alegra que Trump no le tenga como asesor.