Querido Trump

Foto: Seguidores de Donald J. Trump en un mítin.

No, no es una carta abierta aunque podría serlo. Es un artículo sobre las elecciones de Holanda, las de Francia y, como no, la “relación” de estas con la victoria de nuestro querido Donald el 8 de noviembre del año pasado. Se esboza un nuevo tiempo, una nueva era y no seré yo el único que lo comente, aun así creo que hace falta concretar y explicar qué es lo que ha pasado en Holanda, lo que puede pasar en Francia y que conexiones, si es que las hay, tienen el Frente Nacional de Marine Le Pen y el Partido de la Libertad de Geert Wilders con Donald Trump.

Foto: Geert Wilders, candidato del Partido por la Libertad holandés.

Empecemos por el principio. Hace falta un análisis de lo que ha ocurrido en Holanda, y para eso tenemos que ver los resultados y compararlos con las encuestas. Para eso debemos formularnos algunas preguntas. ¿Fallaron las encuestas? No ganó Wilders, por lo tanto ¿Son encuestas manipuladas? ¿Erran pues? Primero, no, no ganó el partido de ultraderecha, pero tampoco debemos centrarnos en el resultado del PVV en forma de escaños por motivos diversos.  Primero que las elecciones enfrentan a más de un partido por lo tanto, centrarse solamente en la posición o el resultado de un único partido/candidato/lista resulta ciertamente incongruente. Segundo debemos analizar el resultado de la ultraderecha. No ganaron, pero si obtuvieron el crecimiento, aunque no fuera el esperado, de votos y escaños que pudieron prever las encuestas. Tampoco se equivocaron del todo las encuestas ya que no daban un vencedor seguro, sino que solamente anunciaban la caída de los partidos manchados durante anteriores legislaturas y que han estado en el gobierno, y el auge de partidos como el PVV, Groen Links, el Partido Socialista y la CDA. El último es el que ha salido más beneficiado de estas elecciones, pues ha sido el que más votos ha ganado respecto a los comicios anteriores. Así ocurrió. El único “error”, por llamarlo de alguna manera, sería el del porcentaje pero como ya sabemos, y más aquí en España, las encuestas son subjetivas y pueden ser manipuladas fácilmente.

Foto: Marine Le Pen, candidata por el Frente Nacional en las presidenciales francesas.

Bien, ahora relacionemos estos hechos con las elecciones presidenciales que tendrán lugar en Francia. Nuestros vecinos escogerán entre los candidatos su presidenciable favorito, aun así lo más probable es que ninguno logré más del 50% de los apoyos y haya segunda vuelta. Bien, pero esta no es la comparación que quiero hacer. Veamos el escenario político. Partido Socialista (no confundir con el de Holanda, que realmente es socialista y el francés es socialdemócrata) baja en votos. No es un descenso pequeño, sino que se ha ido incrementando debido a las últimas medidas de Hollande y su gabinete como gobernantes. Su equivalente en Holanda, el Partido Laborista (también socialdemócrata), también ha sufrido un decadente bajón en las legislativas holandesas. Por su parte el partido de ultraderecha es favorito para lograr la victoria en primera vuelta. Ambos, Wilders y Le Pen, vienen de ser tercera fuerza en las anteriores elecciones, legislativas y presidenciales respectivamente. Claramente se han visto beneficiados por la decadencia de los partidos tradicionales, y en el caso de Francia, más que el saber quién ganará, lo que se busca es saber quién será el rival más válido en la segunda vuelta frente a Le Pen. Emmanuel Macron (EM) y François Fillon (LR) son los más competitivos, según encuestas. Debemos también poner énfasis en la pérdida de votos del PS, ya que la distribución del voto socialista podría acabar por todos lados. Muchos creen que el voto se dirigirá a la coalición de izquierdas llamada La France Insoumise (Francia Insumisa) liderada por el antiguo eurodiputado Mélenchon del PG. También hay encuestas que vaticinan un giro algo conservador y que el voto se dirigiría hacia la candidatura de Fillon. Otros datos nos traen hipótesis sobre posible movimiento hacia Macron, con la posible creencia del “voto útil” contra Le Pen.

Foto: Donald J. Trump, presidente electo de los Estados Unidos.

Una vez analizados los posibles escenarios en Francia y los resultados electorales en Holanda, es el turno de ver si este auge viene dado por Donald Trump y su victoria en Estados Unidos. En un análisis objetivo sobre las situaciones políticas de los tres países, diré que no tienen nada que ver, pues Holanda no vive igual que Francia el auge de la inmigración, ni EE.UU. vive de la misma manera la violencia racial que se vive en Francia. De hecho en un análisis sobre los sistemas políticos, todos diferenciados entre sí, también hay diferencias bastante visibles. Tenemos un sistema presidencialista, sistema semi-presidencialista y un sistema de monarquía parlamentaria. La situación social es distinta en cada uno de los países y por lo tanto, los resultados deberán ser distintos. Ocurre lo mismo con los distintos sistemas electorales que dan más o menos posibilidades de representación a los diferentes partidos. Una vez analizadas las distintas realidades sociales y políticas (en cuanto a los distintos sistemas de elección) de los tres países toca, por consecuente, analizar las diferencias entre los candidatos Wilders, Le Pen y Trump. Si bien hemos comprobado que no es lo mismo la situación de Francia, que la de Holanda y, que al mismo tiempo, la de Estados Unidos, es obvio que en su estrategia política, los candidatos, no pueden usar un mismo discurso o un mismo modus operandi, de hecho esto queda remarcado en las distintas campañas electorales y el énfasis que cada candidato ponía en sus mítines. Resulta fácil generalizar y poner a los tres en el mismo saco, pero no es del todo así. Cierto es que todos son xenófobos, pero no todos son machistas (en el sentido más “pluralizado” de la palabra) ni racistas, de hecho, Le Pen solo tiene problemas con los musulmanes, no como Wilders y Trump que tienen odio a estos últimos más con las mujeres, los negros, los asiáticos, etc.

En fin, este artículo es un simple análisis de las elecciones en Holanda, una previsión (hecha a medias) de las posibilidades de Le Pen en su carrera hacia el Elíseo y una diferenciación de Trump y por qué no tienen nada que ver los unos con los otros. Claramente tendremos que afrontar con nerviosismo estas elecciones francesas, pues los resultados no dan un claro vencedor (para el segundo puesto), y seguramente tendremos que estar pendientes hasta el último minuto del día antes de las elecciones.

Querría terminar con un mensaje hacia Trump, pero también hacia sus seguidores en Europa, y los movimientos parecidos en nuestra tierra: “Queridos, o no, queríais que vuestros movimientos tuvieran relevancia, que se reestablecieran los valores “antiguos y arcaicos” de las fronteras. Creo que es evidente que lo habéis logrado. Incluso vuestros rivales políticos se plantean incluir estos valores dentro de sus programas. Des de mi más profunda rabia, enhorabuena.”

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