Quo Vadis? Del desafío del artículo 155 a la construcción de una República

(Catalunya a España, 28 de Octubre de 2017)

Asumamos que una patria es como un piso. Depende de muchos factores el que sea seguro y estable. Pongamos como ejemplo que se está produciendo una transferencia de propiedad, bien por compra/venta o que el antiguo propietario (dueño del bloque o de varias viviendas en el barrio) formaliza la transmisión (pudiendo no haber visitado el piso más que en revisiones ocasionales, pudiendo igualmente ser un pariente del posible futuro titular, padre o tío, por ejemplo) del inmueble. A poco que el inquilino, que, pongamos, lleva años de convivencia y ha puesto el local a su gusto (a semejanza de las señales de tráfico en todo el mundo, los lugares comunes en un hogar son reconocibles) se haya separado del cauce común, tendrá códigos propios sólo reconocibles por sí mismo. Y es así que si en un momento de duda o de retractamiento en el trato, entra (por la fuerza?) y quiere retornar a la “normalidad” de un piso normal de ese bloque o barrio, necesariamente deberá contar con la colaboración del inquilino para activar los resortes que sólo el conoce … pero, y si se niega? Como conseguirá entonces el sobrevenido ocupante lograr sus “pacíficos” objetivos?

Catalunya juega a un juego muy arriesgado. Ya iremos a el. Antes es interesante empezar por las elecciones presuntas del 21 de diciembre. Jueves. Hace por lo menos 35 años que no se celebran unas elecciones en el estado español un jueves. Y se puede pensar que se suele hacer para incetivar o desincentivar el voto de unos u otros. El estatut de 2006 se votó un día que no era domingo. Pero era festivo. 1 de Noviembre, día de todos los santos. Muy significativo y profético. Unas elecciones convocadas desde Madrid. Obviamente han suspendido la autonomía de Catalunya, al no ser quien debe disolver el Parlament. Asumen desde el gobierno español un artículo 155 muy distinto del que está literalmente escrito. Asumen uno que intentó imponer Manuel Fraga en 1978 y que fue derrotado, por dos veces, por los socialistas, vascos y catalanes en aquellas cortes constituyentes. El artículo 155 tal y como está redactado sólo habla de que podrán dictar instrucciones a las autoridades de la comunidad indicada. Es inconstitucional? Si. Pero, quien cree que se va a declarar inconstitucional? Pues eso. El asunto es … dejando de lado el resultado (que en una normalidad real y no virtual daría un resultado similar al actual en el asunto de bloques, con mayoría clara independentista) lo que puede pasar después.

Imaginemos. Pasan las elecciones, se inviste un govern y un president. Incluso aunque sea Inés Arrimadas, la Agustina de Aragón venida de Andalucía para redimir a los pobres catalanitos (que incurrieron en “cosas nacionalistas” como dijo el portavoz del grupo popular en el parlamento europeo … Peter Griffin, podría ser) … pues los mismos problemas, graves problemas, que habrían nutrido el procés seguirían ahí. No se puede uno cansar de decir que si alguien ha querido catalanizar españa, es decir, transformar España para acercarla a la modernidad europea contemporanea han sido los diferentes movimientos catalanistas, desde la lliga, pasando por erc, por el psc, por Cambó, por Prat de la Riba, Pujol, Maragall (Francésc y Pascual) … discursos como los de podemos de hoy se pueden encontrar en diarios de sesiones de cortes y prensa desde 1884 hasta 1936 de contínuo. Y el de Ciudadanos y Albert Rivera también. Son herederos de Lerroux y su partido Radical. No es nuevo. Y todo aquello fracasó, una y otra vez. Y por poderosas razones. España no quiere cambiarse a sí misma, y no quiere cambios en su concepción carpetovetónica y “tradicional” … creada en el siglo XIX con el surgimiento del nacionalismo español, en lo político, en lo histórico … y en lo educativo. Efectivamente. A diferencia del nacionalismo vasco o catalán, el español nació en la escuela. Y asistiríamos a un suceso interesante sobre como tapar o arreglar los problemas que acucian a Catalunya.

Mediadores ha habido. Aunque no se quieran reconocer. Si gobiernos europeos como el Noruego, el Suizo o el Británico se quisieron implicar en la negociación entre un gobierno legítimo y una banda terrorista en 2006, es lógico pensar que entre gobiernos legítimos haya podido haber mediación, por más que sea detrás de las cortinas, entre bambalinas. Se especulaba el jueves sobre la convocatoria de elecciones como desbloqueante de la situación. Claro que con garantías. Como la salida de prisión de los Jordis. Porqué? Básicamente porque son inocentes. Las acusaciones, si se leen, no se sostienen. Y es que, además, nunca jamás la Audiencia Nacional (heredera inmediata en el mismo BOE del difunto TOP y absolutamente aConstitucional) ha juzgado estos delitos … la última, la audiencia de Huesca, que se atribuyó para sí su competencia. Se saltan su propia ley para defender la ley. Kafkiano. Como en el senado. Que se descubrió que la reforma del reglamento del parlament para acortar a horas la presentación de enmiendas era un calco del suyo. O la salida de las fuerzas de ocupación. No merecen otro nombre, dado que las competencias de seguridad están atribuidas a un cuerpo nacional que ya existe, los Mossos, y las escasas competencias de Policia y Guardia Civil no justifican dejar desguarnecida otras zonas en cuya competencia plena, ya era desatendida antes de estos días, como León, Soria, Teruel o Granada. Si, era un despliegue ilegal el del Piolín y demás. Pero, quien lo va a condenar? Pues eso. Sólo el PNV en el Congreso. Eskerrik asko Mikel Legarda. Claro. Fue ViceConsejero de Interior del Gobierno Vasco. Se lo sabe al dedillo. Un estado no puede justificar saltarse la ley, su propia ley, basándose en que el de enfrente lo hace. O decir que, como es ilegal, no existe. Si eso fuera así, los verdaderos criminales tendrían un filón para delinquir en España. Y eso no es plan, verdad?

Se ha dicho … que harías tu sino dar el 155 adelante para frenar la independencia de Catalunya. Lo irónico o sarcástico es que quien lo dice está de una u otra manera ligado o al PP o al PSOE, o al Madrid político o mediático. Ese que entre 2003 y 2010 asistió a torpedear el estatut y entre 2010 y 2017 dejó pudrirse el tema, hasta que se ha vuelto virtualmente irresoluble. Desde el propio Estatut, su tramitación y gestión política, pasando por las leyes de bases dictadas desde Madrid y la recentralización vía Bruselas (que otros estados no tienen), a la nula vocación autonómica en el poder judicial, a que España es un país más provincial que autonómico en muchos ámbitos, como el electoral y culminando en la madre del cordero, que es la financiación, la intervención de facto en la autonomía catalana se da desde hace mucho antes. En tiempos se coreaba “sin concierto no hay autonomía” y es verdad. Tanto como que no hay que cargar sólo las tintas en un lado o en otro del espectro político. Pero es que este no es un asunto de élites, es un asunto del pueblo y de su calidad de vida. Y de su calidad democrática. La ley no es la ley, sino la forma en que se hace la ley. Y votar no es introducir un voto en la urna, sino que lo que se vota se tenga en cuenta. Quizás por eso, a diferencia de otros países, en el estado español, entre 1976 y 2016 sólo hubo 4 referéndums en el estado y 7, ligados a los procesos autonómicos de las 4 nacionalidades. Y es que, para potenciar la democracia participativa y sus instrumentos, hay que potenciar una ciudadanía consciente de sus derechos y deberes … no de súbditos, sino de ciudadanos libres e iguales, que sepan que los derechos y libertades no se conquistan para tenerlos en una vitrina que enseñar cuando vienen visitas internacionales, sino para ejercerlos. Cuando la gente libremente quiera. Sin más restricción que los auto-impuestos en leyes libremente adoptadas por el propio pueblo. Y la declaración universal de derechos humanos. Y demás leyes y normas internacionales de desarrollo.

Seguramente sin garantías y sin perspectiva de resolución de problema alguno entre unas elecciones porque sí y el incierto futuro del reto de construir algo en común como es una república para el pueblo de Catalunya, el cálculo ha pesado más, en coste beneficio. Es un riesgo, que trae consecuencias. Ya lo veremos. Pero, y porqué hacer elecciones en Diciembre cuando Rivera y PSOE hablaban de enero y algunos en el PP hablaban de agotar los 6 meses, incluso de prorrogarlos en el senado, dado que, a ojos de todo el mundo, está claro que, de natural, no se va a “convencer” al gajo independentista, que el 27 de Septiembre de 2015 votó en casi un 50% a favor de opciones neta y claramente independentistas para que dejen de serlo … y menos con opciones de miedo, odio, represión y cera / jarabe del bueno para el autogobierno de Catalunya, en un indisimulado deseo de recentralización en un modelo marco de estado más unitario que otra cosa … No, el asunto es el siguiente. Miren las causas de descolonización. Si, si se hubiera cumplido, formalmente, el gobierno de Ocupación, el periódo que los sueños húmedos de algunos, hubieran incurrido en un “Direct Rule” que hubiera formalizado el pase a la categoría internacionalmente reconocible de Colonia. Y ante eso, cualquier estado hubiera podido incluirlo en la lista de descolonización de la ONU. Y eso había que evitarlo. Porque entonces, por más que esté Catalunya en Europa, sería objeto de derecho de autodeterminación puro y duro. Según los mismos criterios con los que han machacado por tierra, mar y aire a los catalanes los últimos años. Son así. España es así.

Ya veremos en que queda el intento de supresión, si, de laminación, del autogobierno, de Catalunya, desde la destitución del Govern y la imposición de un gobierno de ocupación presidido por la vicepresidenta del Gobierno de España, la vallisoletana (Castilla sobre Catalunya, una vez más) Soraya Saenz de Santamaria, del Parlament, de los medios, los mossos y demás. Y es que si el Estado español es incapaz de imponer … si, imponer, este artículo 155 de los Loony Toons al pueblo catalán, deberá recurrir al artículo 116, específicamente, al del Estado de Excepción. Como en los tiempos de Franco, que se decretaba a una parte del país (sea Catalunya o las 4 provincias vascongadas) o a todo el estado. Que tiempos … sólo que ahora es parte de la UE, la ONU, la OTAN, la OSCE y demás, y aborrecen que se resuelvan estos problemas a tiros y con tanques. Ese es su riesgo, el del estado. Si llega ese punto, no sólo habrán perdido la razón, sino también a Catalunya. Y puede que alguna cosa más por el camino. Ya veremos. Ese es el poder de la gente, ahora. El de la muy noble y muy leal no colaboración con las autoridades ocupantes.

Seguramente ya lo tengan estudiado, con planes A, B, C … y Z. Y más. Pero no está de más reivindicar a Gandhi y su modelo pacífico y democrático. Conceptual, pues los conceptos, los principios, si son universales, por más que la aplicación dependa de los ingredientes y circunstancias locales. Y el ejemplo indica que si el pueblo de Catalunya se resiste a acatar todas y cada una de las órdenes dictadas por la autoridad venida de fuera, el país se paraliza, porque no conocen realmente como funciona ese país, y no son suficientes para suplir aquella inteligentsia y mano de obra que lo engrasa y mantiene en activo día a día. Y ese es el punto. Si son capaces de hacer eso, aparte de lo que las instituciones y pueblo tengan establecido para defender la recién proclamada República de Catalunya, si son capaces de no obedecer, de defender lo nuevo, de construir la nueva territorialidad … el futuro y todo lo que contiene les pertenecerá. Es un riesgo. Es un choque, no de trenes, sino de superpetroleros cargados de hidrocarburos. Y con velas (de cera) encendidas alrededor.

Ben Gurion. Ver la imagen de Puigdemont proclamar la República de Catalunya recuerda la imagen de David Ben Gurion proclamando el estado de Israel en mayo de 1948. Una fiesta se desató por la noche en Haifa, Tel Aviv y otros sitios … pero esa misma noche tuvieron que defender la República de aquellos que no la querían. Y eso pasará en Catalunya. Si quieren República, los tiempos de los parlamentos, de los discursos, ha pasado ya. Ya es hora de los hechos. Y sólo con hechos se podrán ganar el futuro, ser una nación libre con un Estado propio que les defienda, ya que por activa, pasiva y reflexiva el estado español les ha mostrado y demostrado que no quería ser un estado para los catalanes, para el pueblo catalán y sus ansias de proyectar un modelo nacional, una cultura, una forma de ver la vida y el mundo hacia el futuro, hacia las próximas generaciones. A fin de cuentas el ser humano tiene vocación reproductiva, de legar lo mejor de sí mismo a sus descendientes y herederos. Y ese reto debe tener respuesta, porque es vital dársela.

España ha tenido su oportunidad, aunque se resistirá. Catalunya tiene su oportunidad. Y su futuro no se juega ni en la calle Serrano de Madrid ni en el barrio europeo de Bruselas, sino en la Avenida Laietana o el Paseo de Gracia de Barcelona. En sus manos está valerse y hacerse valer para demostrar que son merecedores del respeto del mundo, y de tener un estado. Y, entre otras cosas, pasa por no obedecer, en la práctica, asumiento lo doloroso o doloso que pueda ser. Sin otra forma no se pudiera pasar la prueba de fuego de viabilidad del nuevo estado. Un estado en el que la patria, como el piso del que hablábamos al principio, entendiendo, como Gandhi, que no se puede impedir que todas las culturas del mundo soplen libremente por mi casa, pero que la mía no sea barrida de mi casa y la historia, pueda, por fin, pasarse de inquilino a propietario. Una Catalunya libre y Soberana. Es su reto, su desafío, y ante eso, como es natural, el resto del mundo sólo puede hacer una cosa. Respetar, y en su caso, reconocer. En sus horas más vitales, como dijo el Lehendakari Aguirre, a Catalunya siempre SI. Y siempre con Catalunya. Siempre. Visca la Senyera i visca Catalunya.

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