Demócratas hipócritas, o Societat Civil Catalana

El título de este artículo puede provocar que muchos saquen bilis por su boca ¿Por qué? Porqué los auténticos hipócritas y dictadores, según los mencionados, somos los independentistas. Porque, por supuesto, para qué debatir.

Éste es un artículo de opinión de un independentista sobre una organización unionista. Y soy consciente que quien lea esto lo va a interpretar como una mala fuente, ya que según la mayoría de la gente, los contrarios no tienen opiniones o datos veraces y objetivos sobre sus rivales políticos. Bien, vengo a desmentir esta “regla”. Continúa leyendo Demócratas hipócritas, o Societat Civil Catalana

Violencia relativa

El pasado lunes 27 de marzo las compañeras de Arran, organización juvenil perteneciente a la Izquierda Independentista, ocuparon simbólicamente la sede del Partido Popular en Cataluña. Esta acción se ha vivido de distintas maneras según las diferentes formaciones políticas. La condena, obvia y esperada, por parte de Ciudadanos, Partido Popular (y su ya histórico victimismo en Cataluña) y el Partido de los Socialistas de (o escisión del PSOE en) Cataluña ha sido compartida por miembros del grupo parlamentario de Junts Pel Sí, así como por militantes y simpatizantes de Catalunya Sí Que Es Pot (una minoría). También ha sido pasada por alto por algunos militantes y simpatizantes de Junts Pel Sí (otra minoría) y de Catalunya Sí Que Es Pot. Por parte de algunos miembros de Ahora Madrid y otras escisiones, agrupaciones y seguidores fieles a Podemos y sus distintas confluencias, junto con la Candidatura d’Unitat Popular en Cataluña, más que condenarlo lo que han hecho es elogiar esta actuación.
Después de este breve análisis, voy a dar mi opinión. Yo no represento a nadie, así que ésta, es mi opinión personal e intransferible. Estuve allí, y me quede con uno de los cánticos (varios) que se hicieron esa mañana. Decía lo siguiente: “Quién  siembra miseria, recoge la rabia”. No es tan descabellado y violento, como cierto. Si bien pasar a la acción, como en este caso, se considera violento, más violento es no permitir el diálogo, no escuchar la voz del pueblo catalán e incluso la del pueblo español. Fue el Partido Popular, junto con Ciudadanos y el PSOE (y su sectorial en Cataluña) los que desoyeron las manifestaciones que tuvieron lugar cada 11 de septiembre desde el año 2012 hasta el año pasado. Fueron los mismos los que hicieron caso omiso de la llamada a las urnas el 9 de noviembre de 2014. Ellos mismos, fueron los que tuvieron una actitud hipócrita en la campaña (y luego con los resultados) de las elecciones del 27 de septiembre de 2015. Durante la legislatura han sido ellos (los tres partidos) los hipócritas. El PSOE, se queja que en Cataluña mande la derecha (aunque realmente no sea así) pero en España invisten, de facto, a Rajoy como presidente. Violenta, es esta actitud hipócrita. Lo violento, en un país pionero en número de desaparecidos en el mundo, es que hay “división” en Cataluña. Lo violento, en un país donde se condecora a la División Azul y sus veteranos, es que unos políticos sean elegidos con un programa independentista.

Siento, ya no como catalán independentista, sino como español que, de momento, soy; una enorme vergüenza. Vergüenza ajena. Vergüenza de la justicia arbitraria que tenemos, de la poca voluntad de avanzar y mejorar, de la falta de democracia y escucha al pueblo catalán. Evocan el diálogo, pero ese diálogo, para Cataluña, es con una pared que no negocia nada. El problema aquí es que el sentido de la violencia, es un sentido relativo. No se tiene nunca en cuenta el daño social y económico que se ha hecho desde Madrid a Cataluña y al resto de las Comunidades Autónomas, pero en cambio se crítica la falta de inversiones de la Generalitat. Se crítica la “división” en Cataluña, cuando la propiciaron los mismos que ahora están gobernando en la capital. Se habla de violencia en Cataluña, cuando un estado español prefiere invertir en defensa antes que en políticas sociales o permitir un referéndum.

Pues no señores, esto no es así. Violento no es ocupar y empapelar (por fuera) una sede de un partido. Violento no es gritar “¡independencia!” en Cataluña. Violento es permitir la agresión a la democracia desde el estado español. Eso es violencia. La ocupación de la sede del Partido Popular no es en absoluto comparable, para nada, con el daño que llevan haciendo ustedes desde el post-franquismo. No comparemos cosas que están a años luz una de otra en términos de violencia.

Se habla pues de violencia relativa, se habla de hipocresía. ¿Vamos a permitir que la ley ahogué cualquier derecho fundamental ante reclamaciones legítimas por cambiarla? Por supuesto. Seguiremos permitiendo que el PP, como partido corrupto, una de las mayores mafias a nivel político europeo siga destrozando el país y las vidas de la gente por el simple hecho de que “es legal”. Esto señoras y señores es hipocresía barata.

Me voy a permitir pues el lujo de usar el refranero español para describir lo que sucedió esa mañana de marzo: “Quien siembra vientos, recoge tempestades.” Esta frase resume muy bien lo que pasó el pasado lunes. Dejemos de ser hipócritas y luchemos por una España (o Cataluña, en mi caso) limpia de mafias, de fascistas y de ladrones.

Querido Trump

Foto: Seguidores de Donald J. Trump en un mítin.

No, no es una carta abierta aunque podría serlo. Es un artículo sobre las elecciones de Holanda, las de Francia y, como no, la “relación” de estas con la victoria de nuestro querido Donald el 8 de noviembre del año pasado. Se esboza un nuevo tiempo, una nueva era y no seré yo el único que lo comente, aun así creo que hace falta concretar y explicar qué es lo que ha pasado en Holanda, lo que puede pasar en Francia y que conexiones, si es que las hay, tienen el Frente Nacional de Marine Le Pen y el Partido de la Libertad de Geert Wilders con Donald Trump.

Foto: Geert Wilders, candidato del Partido por la Libertad holandés.

Empecemos por el principio. Hace falta un análisis de lo que ha ocurrido en Holanda, y para eso tenemos que ver los resultados y compararlos con las encuestas. Para eso debemos formularnos algunas preguntas. ¿Fallaron las encuestas? No ganó Wilders, por lo tanto ¿Son encuestas manipuladas? ¿Erran pues? Primero, no, no ganó el partido de ultraderecha, pero tampoco debemos centrarnos en el resultado del PVV en forma de escaños por motivos diversos.  Primero que las elecciones enfrentan a más de un partido por lo tanto, centrarse solamente en la posición o el resultado de un único partido/candidato/lista resulta ciertamente incongruente. Segundo debemos analizar el resultado de la ultraderecha. No ganaron, pero si obtuvieron el crecimiento, aunque no fuera el esperado, de votos y escaños que pudieron prever las encuestas. Tampoco se equivocaron del todo las encuestas ya que no daban un vencedor seguro, sino que solamente anunciaban la caída de los partidos manchados durante anteriores legislaturas y que han estado en el gobierno, y el auge de partidos como el PVV, Groen Links, el Partido Socialista y la CDA. El último es el que ha salido más beneficiado de estas elecciones, pues ha sido el que más votos ha ganado respecto a los comicios anteriores. Así ocurrió. El único “error”, por llamarlo de alguna manera, sería el del porcentaje pero como ya sabemos, y más aquí en España, las encuestas son subjetivas y pueden ser manipuladas fácilmente.

Foto: Marine Le Pen, candidata por el Frente Nacional en las presidenciales francesas.

Bien, ahora relacionemos estos hechos con las elecciones presidenciales que tendrán lugar en Francia. Nuestros vecinos escogerán entre los candidatos su presidenciable favorito, aun así lo más probable es que ninguno logré más del 50% de los apoyos y haya segunda vuelta. Bien, pero esta no es la comparación que quiero hacer. Veamos el escenario político. Partido Socialista (no confundir con el de Holanda, que realmente es socialista y el francés es socialdemócrata) baja en votos. No es un descenso pequeño, sino que se ha ido incrementando debido a las últimas medidas de Hollande y su gabinete como gobernantes. Su equivalente en Holanda, el Partido Laborista (también socialdemócrata), también ha sufrido un decadente bajón en las legislativas holandesas. Por su parte el partido de ultraderecha es favorito para lograr la victoria en primera vuelta. Ambos, Wilders y Le Pen, vienen de ser tercera fuerza en las anteriores elecciones, legislativas y presidenciales respectivamente. Claramente se han visto beneficiados por la decadencia de los partidos tradicionales, y en el caso de Francia, más que el saber quién ganará, lo que se busca es saber quién será el rival más válido en la segunda vuelta frente a Le Pen. Emmanuel Macron (EM) y François Fillon (LR) son los más competitivos, según encuestas. Debemos también poner énfasis en la pérdida de votos del PS, ya que la distribución del voto socialista podría acabar por todos lados. Muchos creen que el voto se dirigirá a la coalición de izquierdas llamada La France Insoumise (Francia Insumisa) liderada por el antiguo eurodiputado Mélenchon del PG. También hay encuestas que vaticinan un giro algo conservador y que el voto se dirigiría hacia la candidatura de Fillon. Otros datos nos traen hipótesis sobre posible movimiento hacia Macron, con la posible creencia del “voto útil” contra Le Pen.

Foto: Donald J. Trump, presidente electo de los Estados Unidos.

Una vez analizados los posibles escenarios en Francia y los resultados electorales en Holanda, es el turno de ver si este auge viene dado por Donald Trump y su victoria en Estados Unidos. En un análisis objetivo sobre las situaciones políticas de los tres países, diré que no tienen nada que ver, pues Holanda no vive igual que Francia el auge de la inmigración, ni EE.UU. vive de la misma manera la violencia racial que se vive en Francia. De hecho en un análisis sobre los sistemas políticos, todos diferenciados entre sí, también hay diferencias bastante visibles. Tenemos un sistema presidencialista, sistema semi-presidencialista y un sistema de monarquía parlamentaria. La situación social es distinta en cada uno de los países y por lo tanto, los resultados deberán ser distintos. Ocurre lo mismo con los distintos sistemas electorales que dan más o menos posibilidades de representación a los diferentes partidos. Una vez analizadas las distintas realidades sociales y políticas (en cuanto a los distintos sistemas de elección) de los tres países toca, por consecuente, analizar las diferencias entre los candidatos Wilders, Le Pen y Trump. Si bien hemos comprobado que no es lo mismo la situación de Francia, que la de Holanda y, que al mismo tiempo, la de Estados Unidos, es obvio que en su estrategia política, los candidatos, no pueden usar un mismo discurso o un mismo modus operandi, de hecho esto queda remarcado en las distintas campañas electorales y el énfasis que cada candidato ponía en sus mítines. Resulta fácil generalizar y poner a los tres en el mismo saco, pero no es del todo así. Cierto es que todos son xenófobos, pero no todos son machistas (en el sentido más “pluralizado” de la palabra) ni racistas, de hecho, Le Pen solo tiene problemas con los musulmanes, no como Wilders y Trump que tienen odio a estos últimos más con las mujeres, los negros, los asiáticos, etc.

En fin, este artículo es un simple análisis de las elecciones en Holanda, una previsión (hecha a medias) de las posibilidades de Le Pen en su carrera hacia el Elíseo y una diferenciación de Trump y por qué no tienen nada que ver los unos con los otros. Claramente tendremos que afrontar con nerviosismo estas elecciones francesas, pues los resultados no dan un claro vencedor (para el segundo puesto), y seguramente tendremos que estar pendientes hasta el último minuto del día antes de las elecciones.

Querría terminar con un mensaje hacia Trump, pero también hacia sus seguidores en Europa, y los movimientos parecidos en nuestra tierra: “Queridos, o no, queríais que vuestros movimientos tuvieran relevancia, que se reestablecieran los valores “antiguos y arcaicos” de las fronteras. Creo que es evidente que lo habéis logrado. Incluso vuestros rivales políticos se plantean incluir estos valores dentro de sus programas. Des de mi más profunda rabia, enhorabuena.”

Sobre nuestra querida Europa

Hoy vengo a hablaros sobre mi opinión de la UE, así como de los problemas políticos y sociales que está Europa sufriendo estos días y que seguramente se alargará durante legislaturas.

Para empezar, una aclaración, la Unión Europea y Europa, son cosas completamente distintas. Sé que muchos lo sabéis, y sois consecuentes con ello. En Europa, hay países que han sufrido cambios políticos continuamente, como es el caso de algunos concretos en la Unión Europea, ¿pero eso significa que estos países estén o tengan que pertenecer a la UE? Por supuesto que no. Continúa leyendo Sobre nuestra querida Europa

Entrevista a Àlex Miró (Unió BCN)

Hoy hablamos con Àlex Miró presidente de la Intercomarcal de Unió Barcelona. Gracias y un placer entrevistarle.

*El entrevistado ha aceptado ser tuteado, y ha sido realizado por varios redactores de distinta ideología.

P: Unió Demòcratica es un partido catalanista ¿Apoyaríais un referéndum para decidir si Cataluña debe ser un estado independiente? Y en ese caso ¿Haríais campaña para alguna opción o cada uno de sus militantes votaría libremente? Continúa leyendo Entrevista a Àlex Miró (Unió BCN)

Se perdió el respeto… cierren la puerta al salir

Se perdió el respeto

Hoy vengo a criticar un artículo publicado por el compañero Víctor Martínez. Es un artículo de crítica destructiva que intenta desactivar, no solo la postura contraria a la de su opinión, también intenta tapar la realidad.

Empecemos por el principio. La crítica va dirigida a Gabriel Rufián, un hombre con el que comparto partido pero muchas veces sus discursos no me han gustado demasiado, personalmente. Debemos comprender que su crítica a Rivera no es ningún insulto, a no ser que los que se dan por aludidos lo consideren ofensa aunque les hayan dicho la verdad a la cara. Bien es cierto que el “cuñadismo” puede parecer un insulto, pero es un adjetivo que cala bien hondo en la sociedad política española, incluyendo todos los partidos (independentistas y unionistas). Ser “cuñado” es defender unos ideales para luego quitarse la máscara y hacer de Groucho Marx. Continúa leyendo Se perdió el respeto… cierren la puerta al salir

¿Religión y estado, unidos? ¡No, gracias!

Hoy vengo a daros mi opinión, no solo sobre la relación entre Estado y religión, también de las instituciones religiosas, incluyendo “obras sociales” como Caritas, y su acción real en España y Catalunya.

Soy contrario a la unión entre estado y religión, de hecho defiendo una separación que por mucho que nos declaremos “aconfesionales”, no se da. Me declaro ateo y antirreligioso, soy como la izquierda española de principios del siglo XX (POUM) puede sonar muy radical pero lo que pido es una separación real entre religión, cultura y estado. Continúa leyendo ¿Religión y estado, unidos? ¡No, gracias!

HazteOír o el ataque homofobo

hazteoir

Hoy vengo a denunciar una página conocida como Hazteoir.org. No voy a meterme con ellos por el simple hecho de pensar de forma distinta a mí o de formar una opinión antagónica a la mía porque si estamos en un país de libertades y derechos reconocidos, estos se tienen que respetar, se tenga la opinión que se tenga. No insultaré, cosa que ellos hacen continuamente. Continúa leyendo HazteOír o el ataque homofobo

Elecciones legislativas en Europa, la UE, ¿entre la espada y la pared?

La crisis de los refugiados ya ha provocado incidentes graves en la convivencia entre los distintos estados y naciones de la Unión Europea y, de hecho países que no forman parte de la confederación también son participes de los conflictos generados por la llegada de refugiados y demás inmigrantes. Continúa leyendo Elecciones legislativas en Europa, la UE, ¿entre la espada y la pared?