¿Son realmente los desahucios un drama social?

Cuando se habla de desahucios se habla de drama social, se habla de estafa, se habla de injusticia, pero… ¿Realmente es así?

A finales de 2008 amaneció una crisis económico-financiera que desoló a todo el mundo y dejó a muchas personas en una situación bastante delicada, como ya hemos podido palpar y comprobar. A unos les alcanzó de una forma contundente y a otros de forma más indirecta, pero indudablemente todos fueron víctimas.

Dicho lo cual, con este artículo quiero desmontar empíricamente el mantra sobre los desahucios que se intenta vender desde los medios de comunicación y, también, desde algunos partidos políticos. Algunos podréis pensar que estas líneas son escritas con tinta azul de la calle Génova, pero no es así, pues este escrito está redactado en base a datos del Banco de España, datos reales, objetivos.

Hace poco fui como oyente a una charla-conferencia de la plataforma Stop-desahucios de Córdoba en la misma Universidad de Córdoba y trataban el tema de los desahucios con un tono apocalíptico, con datos no respaldados oficialmente y con un mensaje de fondo en su discurso… Sentimentalismo puro y duro. Tomé mis notas y conclusiones, y vi que esta plataforma está muy lejos de la realidad en lo que a los desahucios se refiere. ¿Y eso por qué? ¿En que te basas? (Me preguntarán) Os lo enseñaré.

La palabra desahucio lleva implícita algunas imágenes al ser nombrada en cualquier conversación: policías violentos y sanguinarios, familias expulsadas de su casa a la fuerza, los bancos capitalistas malvados… ¿Os suenan? Para empezar, la plataforma Stop-desahucios basa parte de su discurso en que a los bancos sí se les rescata y a las familias no. Primero, no ha habido rescate bancario y no existe esa cantidad de cientos de miles de millones de euros que defienden. Hablemos con rigor y con cifras: el rescate fue de 60.000 millones de euros aproximadamente, y fue a las Cajas de Ahorros (dirigidas por póliticos y sindicalistas); por lo tanto, no es verdad ese discurso sobre el rescate bancario, porque no quebró ningún banco privado… Bueno sí, uno, el Banco de Valencia, en manos de Bancaja, una caja de ahorros.

En 2014 el número de desahucios fue de 38.402 y en 2015 de 36.929 ,por lo que, se ve una disminución del 3.8%. Cuidado con estas cifras, de las que tenemos que distinguir los desahucios y lo que no son desahucios. En 2015, de esas 36.929 entregas de viviendas, 29.327 (disminuyó su variación interanual un 2.5%) fueron viviendas habituales y 7.602 (disminuyó su variación interanual un 9%) fueron otros inmuebles. A su vez, de esos 29.327 unos 13.193 fueron deudas hipotecarias canceladas con la entrega de la vivienda (escenario más probable), la famosa DACIÓN EN PAGO. Y los 15.500 restantes fueron entregas voluntarias, lo que constituye la cifra que se puede considerar como verdaderos desahucios. Las daciones en pago eran en 2014 un 54% del total, en 2015 un 45%.

El otro gran grupo dentro de las viviendas habituales son las tramitadas por vía judicial (aquí viene el plato fuerte donde vamos a poder comprobar que los desahucios no son un drama social). Por vía judicial, que son los casos más vibrantes y que generan mayor escandalera social fueron en 2015 unos 13.827, de los cuales, el 94% (12.925) se realizaron con la vivienda vacía y tan sólo el 6% (902) con el inmueble ocupado. Desde el año 2012 las cifras de desahucios por vía judicial hasta el año 2015 ha disminuido considerablemente: En 2012 unos 2.405 y en 2015 unos 902, una disminución de casi un 62%.

Con respecto a datos de la tan malvada policía, en el año 2015 únicamente se realizaron 6 intervenciones policiales en el caso de vivienda habitual y 8 en el caso de otros inmuebles. Por lo tanto, la imagen que nos venden los medios de comunicación y partidos políticos (mayoritariamente de izquierdas) es totalmente falsa; es más, la intervención policial es la siguiente: en 2012 un 15%, en 2013 un 5%, en 2014 un 2% y en 2015 tan sólo un 0.6%.

Como hemos podido ver, los desahucios no son un drama social, y menos aún sabiendo que las entidades bancarias prestaron 700.000 millones de euros en concesiones hipotecarias (70% del PIB) y que, si se pusiera en marcha la famosa violación de derechos jurídicos conocida como “Dación en pago con CARÁCTER RETROACTIVO”, automáticamente deberíamos ingresar en las entidades bancarias otros 100.00-200.000 millones, es decir, pan para hoy y hambre para mañana.

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