Frente al extremismo el único voto útil es al Partido Popular

Las elecciones del 26J están ya aquí. Estas últimas semanas han terminado de dibujar un nuevo escenario que nadie podría haber imaginado 2 años atrás. El PSOE, el partido con mayor tirón histórico en España se hunde y no de cualquier manera, sino de la peor posible. El sorpasso es una realidad evidente y quien no quiera verlo debería ir al oftalmólogo para que le diagnosticase miopía. La coalición de distintos partidos de izquierda radical, Unidos Podemos, se dispone a dar el golpe de gracia no sólo ganando al PSOE en votos y escaños sino que también aspira a desbancar al PP como primera fuerza o, al menos, quedarse muy cerca.

La foto es estremecedora. Por primera vez, en la historia reciente de España, un partido de extrema izquierda que ni siquiera reconoce la unidad de España aspira a gobernar a todos los españoles. No lo neguemos, por supuesto que pueden llegar al gobierno ya sea con Pablo Iglesias como presidente o cualquier otra persona de consenso entre PSOE y Unidos Podemos pero siempre a las órdenes de Podemos.

Además, las encuestas nos dicen que la suma de Unidos Podemos y PSOE esta a las puertas de la mayoría absoluta. No les quepa la menor duda de que si suman esa ansiada mayoría habrá gobierno podemita en España. Por eso, debemos defender la España racional que aspira a tener un gobierno moderado que pueda sacar España adelante. No podemos echar por la borda los largos años de sacrificio colectivo para salir de la crisis. Ahora no.

La España de 2011 no es la España de 2016. En aquel tiempo se destruían al día 1.300 empleos, hoy cada día 1.500 españoles encuentran trabajo. Pero hay más, España vuelve a crecer a tasas superiores al 3% y, por fin, se pueden empezar a bajar los impuestos después del gran esfuerzo que hemos hecho estos años. Pero la recuperación es débil y un imprevisto en el camino podría conducir a empezar de cero o incluso peor. ¿Ustedes conocen algún país donde haya funcionado el comunismo que propugnan directa o indirectamente los líderes de Unidos Podemos? Yo, y seguramente ustedes no conocerán ningún ejemplo positivo pero seguro que me podrán dar una larga lista de ejemplos negativos. El cambio a peor, es decir, el cambio al modelo de la por cuarta vez rescatada Grecia o la arruinada Venezuela no es una opción.

Frente a este radicalismo. que acecha ya muy de cerca, sólo tenemos la opción de votar por el Partido Popular. Un partido que ha cometido muchísimos errores y que desde luego no será del agrado de muchos pero hay algo que han sabido hacer y es volver a poner a España en la senda de la recuperación económica manteniendo la unidad de España.

¿Y por qué no votar a otro partidos como el PSOE o Ciudadanos? Vayamos por partes. El PSOE si ha demostrado algo en los últimos años es que son auténticos profesionales en cargarse países, ya lo hizo Felipe González en sus últimos años condenando a España a la crisis económica y lo volvió a hacer Zapatero dejando este país al borde de la intervención o rescate. Esta claro que cuando hay dinero les va bien porque gastar es su especialidad pero cuando el dinero falta es entonces cuando de verdad demuestran su verdadera forma de gobernar, la cual consiste en primero negar la realidad y luego cuando ya es demasiado tarde para seguir negándola; aplicar una serie de medidas profundamente injustas como congelar las pensiones y bajar los salarios públicos. Por supuesto, como no podía ser de otra manera, todas estas políticas no sólo no ayudaron sino que empeoraron y de qué manera la situación. Por eso resulta incomprensible que sin hacer ningún tipo de crítica interna vuelvan a pedirnos su voto como si los españoles hubiésemos olvidado lo que hicieron años atrás.

Luego tenemos Ciudadanos o como suelo decir, Ciudadano, porque aquí el único que importa es Albert Rivera, el indiscutible líder que hace y deshace en su partido a su antojo y que se dedica a hablar en público como si sólo él estuviese en posesión de la más absoluta de la verdad universal. Ciudadanos es como una veleta que se mueve en función de por dónde venga el viento para agradar al máximo público posible. Ellos no tienen ideología ni grandes principios pues son simplemente una moda, es decir, un producto de marketing político que dice lo que le interesa y que cambia de parecer según la coyuntura. Sirva de ejemplo las cuatro veces que en los últimos seis meses han cambiado su política de pactos. Pero si hay un episodio especialmente sangrante fue el apoyo a la investidura fallida de Pedro Sánchez. Albert Rivera dijo en campaña que apoyaría a la lista más votada pero luego hizo exactamente lo contrario, no solamente no apoyó al PP sino que votó al PSOE, la formación perdedora que además obtuvo su peor resultado en democracia. Pero la historia no se quedó ahí. Tuvieron la desfachatez de refrendar el programa político del PSOE y vendérnoslo como si fuese el de Ciudadanos. Acto seguido ofrecieron al partido vencedor que se sumase al pacto como si de un contrato de adhesión se tratase. Igual que aquellos que firmamos con las empresas de telecomunicaciones o proveedores de gas o electricidad en las que el contrato lo redactan ellos y tú sólo puedes firmar pues no tienes derecho a negociar nada. Pues aquí ocurrió igual. Por eso, no nos podemos fiar de la palabra de Albert pues quien una vez te engaña puede volver a hacerlo.

En consecuencia, la única opción moderada que puede evitar que los extremistas de Unidos Podemos lleguen al gobierno de España es el Partido Popular. Por eso, si no quieres que los radicales lleguen al poder, el voto ha de ser al Partido Popular y no a los presuntos intermediarios que luego vete tú a saber qué hacen.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO:

OPINA: